Pascal Beltrán del Río
La Secretaría de Marina acaba de dar a conocer el hallazgo de un megalaboratorio clandestino dedicado a la fabricación de drogas sintéticas en la sierra del suroeste de Zacatecas. Se trata del mayor centro de producción de narcóticos que se desmantela desde la intervención de las autoridades en El Búfalo –un inmenso rancho mariguanero en el municipio de Allende, Chihuahua– a finales de 1984. Ese hecho llevó al asesinato de Enrique Kiki Camarena, agente de la DEA, por parte del Cártel de Guadalajara, de Rafael Caro Quintero, a quien el gobierno mexicano acaba de enviar a Estados Unidos para ser juzgado por ese crimen.
De acuerdo con información oficial, las instalaciones en Carrizalillo –municipio de Valparaíso, Zacatecas– cubrían un área de casi 40 hectáreas y contenía los químicos necesarios para producir alrededor de 28 toneladas de metanfetamina, equivalentes a 700 millones de dosis. En las calles de EU, un gramo de dicha droga se vende en unos 80 dólares –o 200 dólares por un envoltorio de 3.5 gramos, llamado 8-ball–, por lo que el valor potencial del decomiso podría rebasar los mil 800 mdd. Entre el material encontrado por los marinos para la elaboración de la droga se encontraron 36 reactores, así como diversos precursores químicos, como ácido tartárico.
Carrizalillo es un pequeño poblado de la sierra, en el municipio de Valparaíso, a poca distancia de los límites de Zacatecas con Jalisco. El fin de semana, el secretario de Gobierno de Zacatecas, Rodrigo Reyes, dijo que el hallazgo del narcolaboratorio no se dio en el municipio de Tlaltenango de Sánchez Román, como se publicó el viernes, sino en el de Valparaíso. La confusión se debió a que en ambas demarcaciones hay una comunidad llamada Carrizalillo (La Jornada Zacatecas, 22/03/2025). La comunidad más cercana al sitio donde se encontraba el narcolaboratorio es La Partida, dentro del propio municipio de Valparaíso, mismo que tiene una superficie casi tan grande como la del estado de Colima y que desde hace años ha sido escenario de duros enfrentamientos entre los cárteles Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa. Uno de ellos, en junio de 2021, dejó una treintena de muertos.
Para llegar a La Partida desde la cabecera municipal hay que recorrer unos 70 kilómetros, traslado que toma poco menos de dos horas. Por sus características, la construcción, avituallamiento y operación de dicho narcolaboratorio implicó el movimiento de muchas personas, equipo y sustancias químicas. Estamos hablando, seguramente, de traslados frecuentes de pesadas cargas.
Aquí surgen varias preguntas: ¿por qué se detecta hasta ahora un activo criminal tan importante? ¿La Guardia Nacional, que tiene diversas bases de operaciones en Zacatecas y en el colindante estado de Jalisco, no advirtió antes algo raro? ¿Nada sabía el gobierno del presidente López Obrador, quien dejó el cargo hace menos de medio año? ¿Conocían el gobernador David Monreal, o la alcaldesa María Guadalupe Ortiz, ambos de Morena, lo que se cocinaba –literalmente– en Carrizalillo? ¿Y sus respectivos antecesores, Alejandro Tello y Eleuterio Ramos, ambos del PRI? ¿Por qué hasta ahora fue Valparaíso objeto de un operativo especial de las fuerzas de seguridad, tres meses después de que mataron allí al subsecretario de Ganadería del estado, Francisco Bañuelos? El descubrimiento del narcolaboratorio en la sierra de Zacatecas parece ser parte de una actividad que se ha venido acelerando en semanas recientes en contra del crimen organizado, por presiones del gobierno de Estados Unidos. No dude usted que el pitazo para actuar contra ese centro de producción de drogas haya provenido de Washington y sus sobrevuelos del territorio mexicano.
No se entienda el comentario anterior como queja. Al contrario. Qué bueno que las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles a las exportaciones mexicanas se traduzcan en acciones contundentes contra la mayor amenaza que enfrentan los habitantes de este país: el crimen organizado.
Pero no por eso debe uno dejar de preguntar por qué apenas comenzó este frenesí, a partir del 20 de enero, pudiendo ser antes, y quién cobijó lo que sucedía en Zacatecas.
Con Información de Excelsior.