El representante de la red de centros de rehabilitación Unidos Sin Bandera, Saúl Montenegro Mendoza reveló que, el consumo de cristal en San Luis Potosí se ha convertido en un problema, pues la capacidad de atención existente para los jóvenes con esta adicción ha quedado rebasada
Puntualizó que, pese a que, la Encuesta Nacional de Adicciones (ENAD) reporta una disminución en algunos indicadores, existe una amplia “cifra negra” de consumidores que no aparece en las estadísticas oficiales, por lo que se estima que, por cada persona identificada con adicción, podría haber al menos cinco más que no son contabilizadas.
Agregó que, además varios de los consumidores de cristal llegan a tiene crisis severas que rara vez son atendidas en hospitales, debido a la brecha en la atención en salud mental y al número limitado de psiquiatras, lo que deja a una parte importante de esta población sin tratamiento oportuno.
Saúl Montenegro manifestó que, actualmente el cristal se ha convertido en la sustancia más utilizada por su accesibilidad y por los daños que provoca, especialmente entre jóvenes, incluyendo trastornos mentales, pero la marihuana y la cocaína continúan consumiéndose.
Indicó que, esta situación es cada vez más evidente, pues se puede ver a personas con afectaciones mentales asociadas al consumo del cristal viviendo en la calle y en abandono, por eso diversos representantes de centros de rehabilitación sostuvieron una reunión con el diputado Emilio Rosas Montiel para plantear la necesidad de impulsar políticas públicas basadas en justicia terapéutica, con el fin de priorizar el tratamiento sobre la criminalización del consumo.



