En medio del proceso de negociación laboral entre la planta de General Motors instalada en Villa de Reyes y su sindicato mayoritario, el Gobierno del Estado mantiene seguimiento puntual a las mesas de diálogo, ante el riesgo de un posible estallido de huelga programado para mediados de abril.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), Jesús Salvador González Martínez, subrayó que la estabilidad laboral es uno de los principales factores que posicionan a San Luis Potosí como un destino atractivo para la inversión, por lo que existe especial interés en que el conflicto se resuelva mediante acuerdos.
En semanas recientes, el sindicato que representa a más de seis mil trabajadores planteó la posibilidad de iniciar una huelga, tras presentar un pliego petitorio que incluye un incremento salarial del 17 por ciento, tomando como referencia negociaciones similares en otras plantas del país.
No obstante, el funcionario estatal destacó que las negociaciones avanzan en un ambiente de diálogo abierto, luego de que la empresa manifestara disposición para atender las demandas laborales.
Señaló que la comunicación entre ambas partes se mantiene activa y orientada a alcanzar un consenso.
De acuerdo con información compartida por representantes de la compañía, las conversaciones se desarrollan bajo un esquema de beneficio mutuo, con el objetivo de concretar un ajuste salarial que responda a las necesidades de la plantilla durante el presente año.
Como parte del proceso, el sindicato otorgó una prórroga a la fecha límite de negociación, lo que abre la posibilidad de evitar la suspensión de actividades en la planta. Aunque el 17 de abril se mantiene como referencia para un posible paro, prevalece un escenario de optimismo entre las partes involucradas.
El titular de Sedeco reiteró que existe confianza en que se logrará un acuerdo favorable, lo que permitiría preservar la paz laboral en una de las industrias más importantes del estado y evitar afectaciones a la producción y a la economía regional.



