El secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez reconoció que, a nadie de las partes involucradas, la laboral ni a la empresa, le conviene en absoluto que haya un estallamiento de huelga en la armadora de General Motors instalada en Villa de Reyes, por las repercusiones negativas que pueda tener en la economía estatal, su desarrollo, en las redes de proveeduría y en el empleo.
El funcionario recordó que, este miércoles, las partes involucradas, sostienen una audiencia en la CDMX en Conciliación y Arbitraje federal, para atender las diferencias que han prevalecido en los últimos días.
Esto, luego de que, desde finales de marzo, Carlos Leone, titular de la representación colectiva laboral en General Motors, ha advertido que por la cerrazón de la empresa, en torno a las negociaciones del incremento salarial, perfilan un estallamiento de huelga.
Un segundo emplazamiento está programado para el próximo viernes 17 de abril, por lo que se espera se puedan dirimir las diferencias este miércoles.
El secretario general de Gobierno dijo que, a ninguna parte de conviene una huelga, por lo que debe prevalecer la conciliación y el acuerdo.
Aseguró que, hay capacidad, hay ganas y hay voluntad de todas las partes, para alcanzar un acuerdo en presencia de autoridades federales, ya que, por la naturaleza de la industria automotriz, las actividades están reguladas por una normativa federal.
Torres Sánchez dijo confiar en que haya un distendido de manera favorable, con la participación de las partes involucradas, así como ocurrió hace unas semanas en la armadora de BMW.



