La directora del DIF Municipal en la capital, Jessica Albarrán Ramírez, informó que la movilidad constante de menores en situación de trabajo infantil complica su detección, ya que cambian de ubicación para evitar ser identificados.
Explicó que, en diversos reportes ciudadanos, se ha detectado que los menores se dispersan al notar la presencia del personal del DIF, lo que dificulta la intervención institucional.
“Nos hacen los reportes, vamos y cuando nos ven se desaparecen, se van, nos vamos a otra esquina y así los estamos como persiguiendo para poder hacer una buena intervención”, señaló.
Indicó que esta dinámica obliga a realizar múltiples visitas en los mismos puntos, principalmente en zonas como el Centro Histórico, donde se ha reportado la presencia de menores vendiendo productos.
Albarrán Ramírez explicó que, ante cualquier reporte, se activa un protocolo que incluye la verificación de la identidad de los adultos responsables.
“Lo primordial es verificar actas de nacimiento, que haya evidencia de que son los papás, y a partir de ahí iniciar la intervención”, detalló.
La funcionaria agregó que, hasta el momento, no se cuenta con información específica sobre casos recientes documentados bajo este esquema, aunque reiteró el llamado a la ciudadanía y a medios de comunicación para reportar estas situaciones.
“Cuando nos hacen observaciones, mando inmediatamente a nuestro personal para hacer la investigación y evitar que se incurra en algún delito”, afirmó.
Finalmente, señaló que durante 2025 se registraron alrededor de tres denuncias relacionadas con trabajo infantil, por lo que reconoció que no se trata de una problemática recurrente en términos de reportes formales, aunque sí compleja por su dinámica.



