Marcela Loyola
Estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) exigen que se realicen acciones en el caso de presunta violencia sexual, atribuida a un alumno identificado como Gustavo N., contra quien hay dos denuncias.
Esto tras la difusión de un posicionamiento por parte de la colectiva universitaria Halcones Morados, derivada de la falta de acciones contra la violencia de género al interior de la institución.
En dicho posicionamiento publicado el 12 de junio, la colectiva acusó que la UASLP ha mantenido durante años una respuesta insuficiente frente a denuncias y señalamientos contra el estudiante, pues “va a dejar graduarse a un alumno con múltiples denuncias por violencia sexual”.
Detallaron que decidieron hacer público el caso debido a que las víctimas no han querido o no han podido hablar públicamente: “Si las víctimas no quieren o no pueden hablar públicamente, nosotras lo hacemos. Porque es increíble que, después de todo lo ocurrido, este alumno esté a punto de graduarse y convertirse en médico, teniendo acceso a pacientes en situaciones de vulnerabilidad, incluyendo mujeres y niñas”.
La colectiva recordó que la primera denuncia contra Gustavo N. fue en el año 2023, cuando se presentó una presunta violación ante la Defensoría de los Derechos Universitarios, pero después de la intervención de abogados del estudiante, el procedimiento fue cerrado sin que se notificara a la Fiscalía de la Mujer ni a otras autoridades competentes.
Posteriormente, se presentaron otros reportes y quejas por acoso contra el mismo alumno y, en 2025, se interpuso una segunda denuncia por hechos del mismo tipo.
“A pesar de existir dos denuncias por presunta violación y múltiples señalamientos de acoso, no se tomaron medidas precautorias oportunas, no hubo suspensión y el alumno continuó compartiendo aulas, espacios y actividades con otras estudiantes”, puntualizaron en el pronunciamiento.
La colectiva acusó a la universidad de justificar la falta de acciones bajo el argumento de que no existían protocolos o lineamientos internos suficientes para atender este tipo de casos. Aunque se reconoció el acompañamiento brindado por la Facultad de Medicina, puntualizaron que, si se hubiera actuado desde la primera denuncia, quizás no existirían más casos.



