Marcela Loyola
Hasta 50 por ciento del agua se pierde en la zona metropolitana, debido a que es muy antigua la red hídrica y esta llena de fugas, así lo dieron a conocer el diputado Luis Fernando Gámez Macías y el investigador de la UASLP, Hilario Charcas Salazar, al presentar la plataforma de diagnóstico Radar del Agua.
Durante la presentación, se dieron a conocer los resultados de este diagnóstico realizado el pasado mes de mayo, el cual arrojó que, el Interapas se encuentra en un colapso operativo general, tienen nula respuesta al usuario y las redes sanitarias están colapsadas.
El diputado dijo que, los municipios evaluados fueron San Luis Potosí, Soledad de Graciano Sánchez, Cerro de San Pedro y Villa de Pozos, donde se detectó que el organismo operador del agua tiene una eficiencia de apenas el 30.3 por ciento, esto derivado de los problemas del colapso en atención en incompetencia operativa y falta de operación.
Detalló que, se detecto la incapacidad de atención y carencia de planeación, pues se trabaja con tácticas de reacción tardía ante las averías dejando colonias enteras por semanas sin abasto de agua, además tienen fallas técnicas y sanitarias por el nulo mantenimiento a la infraestructura que ha disparado las denuncias ciudadanas por fuga y brotes de aguas negras.
Asimismo, aunque los ciudadanos cubran el recibo del agua al cien por ciento, reciben menos de la tercera parte de la eficiencia prometida.
Aseguró que, esta situación se debe a 40 años de abandono en la infraestructura, por lo que se busca con este Radar del Agua poder implementar políticas públicas para mejorar la infraestructura y el abastecimiento de agua.
Games Macías consideró que, se requiere una reingeniería en la atención, por lo que urge que el Interapas implemente una metodología ágil de atención a los usuarios domésticos y comerciales, garantizando que todos los reportes vecinales generen un folio público con tiempo límite de reparación obligatoria; además de presupuesto por resultados redireccional de los recursos recaudados, para que vayan directamente a la tecnificación física de la red, priorizando la dirección la atención de fugas, mantenimiento de pozos y saneamiento de redes marginales.



