Un estudio de la Universidad de Warwick, en Reino Unido, encontró que los niños, los chimpancés y los gorilas comparten un patrón muy similar al reír, un hallazgo que podría aportar nuevas pistas sobre la evolución del lenguaje y la comunicación en los seres humanos.
La investigación, publicada en la revista Communications Biology, analizó la risa provocada por cosquillas en humanos, chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes. Los científicos observaron que los niños, los chimpancés y los gorilas presentan intervalos rítmicos muy parecidos al reír, aunque en los menores la frecuencia es ligeramente más rápida.
De acuerdo con los investigadores, esta similitud sugiere que el último ancestro común entre humanos y grandes simios ya poseía un patrón de risa con un ritmo definido. Con el paso de la evolución, la risa humana se volvió más flexible y variable, al mismo tiempo que aumentó el control sobre el aparato fonador, una capacidad fundamental para el desarrollo del habla.
Los especialistas explicaron que la risa no solo es una expresión de alegría, sino también una forma de comunicación social que ayuda a fortalecer vínculos y transmitir que una interacción, como el juego o las cosquillas, no representa una amenaza. Por ello, estudiar este comportamiento permite comprender mejor cómo evolucionaron las habilidades comunicativas de nuestra especie.
Con información de N+.


