Marcela Loyola
“Pemex está admitiendo que los oficios son suyos y son oficiales (…) si habrá fracking, pero ahora le llaman “explotación de yacimientos de geología compleja” o “no convencionales””, advirtió Juan Felipe Cisneros Sánchez del Observatorio Indígena Mesoamericano.
Considero que, la “tarjeta informativa de Pemex” es una trampa de palabras, pues luego de las protestas y la preocupación de miles de familias en la región, pues la aclaración es solamente para intentar calmar a la población.
“Asegura (Pemex) que el permiso que pidió para usar explosivos en los municipios de San Antonio, Tanlajás y Ébano es solo un “trámite administrativo de rutina” y que no están haciendo fracking (fracturación hidráulica) en San Luis Potosí (…), pero Pemex focaliza su aclaración en San Antonio y omite que dichos permisos fueron entregados en múltiples municipios de la región, los cuales abarcan prácticamente las áreas que el plan estratégico de la empresa contempla explorar y explotar”, advirtió.

Detalló que, el área que busca explotar Pemex comprende a Tamuín, Ébano, Ciudad Valles, San Vicente Tancuayalab, Tampamolón Corona, Tanquián de Escobedo, San Martín Chalchicuautla, San Antonio, Tancanhuitz, Coxcatlán, Axtla de Terrazas, Matlapa, Tamazunchale y Xilitla, por lo que, solo “quiere tapar el sol con un dedo”.
Juan Felipe Cisneros insistió que, el problema es que Pemex en sus documentos oficiales de estrategia para este año y los venideros ya no usan la palabra fracking porque saben que la gente la rechaza, ahora le llaman de forma elegante: “explotación de yacimientos de geología compleja” o “no convencionales”, que, es exactamente lo mismo, pero con otro nombre para evitar que las comunidades reaccionen y se defiendan.
“La dinamita si es el inicio del fracking. El comunicado de PEMEX dice que los explosivos que pidieron usar son “solo para estudios de adquisición sísmica” (hacer una especie de radiografía o ecografía del subsuelo usando el ruido de las detonaciones) y que el fracking no usa pólvora. Esta es la trampa más peligrosa: aunque es verdad que para romper la piedra y sacar el gas se usa agua a presión y químicos, nadie puede hacer fracking sin antes meter dinamita para mapear el terreno”, alertó.

Añadió que, decir que los explosivos son solo para “estudios sísmicos” es como decir que van a comprar los ladrillos, pero que no planean construir una casa.
Además, cuestionó que, Pemex afirma que este permiso ante la SEDENA es “preventivo” para cuidar pozos viejos en los campos San Pedro (San Antonio y Tanlajás) y Limón (Ébano), “si son pozos viejos y no hay planes de usarlos, ¿por qué gastar dinero, tiempo y abogados del gobierno en activar permisos de explosivos precisamente ahora? En la industria petrolera nadie tramita permisos de alta peligrosidad si no tiene la orden de reactivar la zona. Si los pozos están olvidados, ¿por qué revivir los permisos hoy?”.
Denunció que, está situación ha violentado de forma sistemática el derecho a la consulta indígena y que ha actuado de mala fe a espaldas de la población. “Dichos permisos requieren manifestaciones de impacto ambiental y el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades. PEMEX quiere invisibilizar con su comunicado que su omisión estructural de consultar es un hecho consumado. Las comunidades tienen toda la razón en proteger su vida y su territorio mediante actas de no consentimiento avaladas por sus asambleas comunitarias, ejerciendo su personalidad como sujetos de derecho público”.
“El mensaje de las comunidades es claro: No nos dejemos engañar por los tecnicismos de Pemex. Cambiarles el nombre a las cosas no le quita el peligro. Detonar dinamita en nuestros territorios para buscar gas pone en riesgo nuestros manantiales, nuestra salud y el futuro de la Huasteca.
Se convoca a continuar las protestas hasta la prohibición legal del fracking, puesto que es un compromiso de la presidenta de la República. Hoy más que nunca se hace exigible la cancelación total de cualquier permiso de explosivos, puesto que es el preámbulo del fracking en la Huasteca”, pidió.



