La inteligencia artificial está transformando la forma en que trabajan los especialistas en ciberseguridad, al automatizar tareas operativas y permitir que los profesionales se enfoquen cada vez más en funciones estratégicas como la gestión de riesgos, la gobernanza y la toma de decisiones frente a amenazas digitales.
De acuerdo con Juan Carlos Carrillo, director de ONESEC, el déficit mundial de especialistas en ciberseguridad alcanzó 4.8 millones de vacantes en 2026, mientras que la fuerza laboral del sector llegó a un récord de 5.5 millones de personas, lo que demuestra que la IA no está sustituyendo empleos, sino modificando la forma en que se desempeñan.
Uno de los principales cambios ocurre en los centros de operaciones de seguridad (SOC), donde la inteligencia artificial ya realiza gran parte del análisis inicial de alertas, clasificación de eventos y revisión de registros, reduciendo procesos que antes requerían horas de trabajo a solo unos minutos.
Sin embargo, los expertos señalan que las decisiones críticas continúan dependiendo del criterio humano. La supervisión de sistemas, la validación de resultados generados por IA y la definición de estrategias frente a incidentes siguen siendo responsabilidades clave de los especialistas en ciberseguridad.
Además, el avance de la inteligencia artificial también ha acelerado las capacidades de los ciberdelincuentes, por lo que las organizaciones requieren profesionales capaces de interpretar riesgos, coordinar respuestas y fortalecer la gobernanza tecnológica para enfrentar amenazas cada vez más sofisticadas.
Con información de: Excélsior.



