El brote de ébola que afecta al este de la República Democrática del Congo continúa expandiéndose y ya alcanza un total de 60 zonas sanitarias, de acuerdo con las últimas cifras difundidas por las autoridades de salud del país.
Las zonas de Biena y Manguredjipa, ubicadas en la provincia de Kivu del Norte, se sumaron recientemente a las áreas afectadas por el brote, que ha avanzado en medio de condiciones particularmente complicadas.
Según los datos oficiales citados en el reporte, se han registrado 5 mil 794 casos confirmados y 2 mil 786 muertes, mientras que Kivu del Norte presenta una de las tasas de mortalidad más elevadas.
La propagación del virus se ha visto favorecida por factores como la inseguridad, el desplazamiento de personas, los movimientos constantes de población y las dificultades que enfrenta el personal sanitario para responder a la emergencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido sobre el riesgo de una mayor expansión del brote, mientras las autoridades y organizaciones humanitarias intensifican los esfuerzos para detectar casos, rastrear contactos y brindar atención médica.
En este contexto, Médicos Sin Fronteras anunció la apertura de un nuevo centro de tratamiento en Beni, Kivu del Norte, con el objetivo de acelerar la atención de pacientes y reforzar las labores de vigilancia epidemiológica.
El centro permitirá atender a personas afectadas, fortalecer el rastreo de contactos y apoyar a las autoridades locales en las acciones destinadas a contener la propagación del virus.
Inician vacunación contra el ébola
Las autoridades de la República Democrática del Congo también comenzaron la vacunación de trabajadores sanitarios y personal de primera línea con la vacuna Ervebo, utilizada anteriormente en brotes provocados por el virus del Ébola de tipo Zaire.
Sin embargo, el brote actual es causado por el virus Bundibugyo, una variante poco común para la cual actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicamente.
Por ello, se mantienen investigaciones y ensayos clínicos encaminados a desarrollar herramientas de prevención y tratamiento contra esta variante.
Aunque el brote fue declarado oficialmente a mediados de mayo, las autoridades consideran que el virus comenzó a propagarse desde febrero. Desde entonces, pasó de afectar inicialmente a tres zonas sanitarias a extenderse a cerca de 60.
Otro de los principales desafíos es que una parte importante de los casos y fallecimientos se ha registrado fuera de las redes de contactos que permanecían bajo vigilancia.
La situación también ha provocado restricciones y modificaciones en la vida cotidiana de las comunidades afectadas, incluyendo medidas relacionadas con reuniones públicas, distanciamiento social y movilidad.
La OMS mantiene además la alerta por una posible propagación transfronteriza, particularmente hacia países vecinos.
Uganda se declaró recientemente libre de ébola, pero la cercanía geográfica con las zonas afectadas mantiene el riesgo de nuevos contagios en la región. La República Centroafricana y Sudán del Sur figuran entre los países considerados con mayor riesgo de recibir casos relacionados con la expansión del brote.
Con información: Aristegui Noticias.



