El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, celebrarán este jueves su segundo encuentro del año en la Casa Blanca con el objetivo de rebajar las crecientes tensiones bilaterales.
El mandatario chino aterrizará este miércoles en la base aérea Andrews, donde será recibido directamente por Trump a pie de pista en un gesto sin precedentes, para dar inicio a una visita oficial de tres días que incluirá una reunión bilateral y una cena de Estado.
De acuerdo con la información de la agencia EFE, esta visita representa el primer viaje de Xi a la residencia presidencial estadounidense en más de una década, desde el encuentro sostenido en 2015 con el entonces presidente Barack Obama.
Asimismo, constituye la tercera cumbre entre ambos líderes desde el regreso de Trump al poder en 2025, tras las reuniones previas celebradas en octubre en Busan (Corea del Sur) y el pasado mes de mayo en Pekín.
¿Qué temas dominan la agenda comercial entre EU y China?
El comercio internacional concentra la mayor parte de las conversaciones entre las dos potencias económicas, tras frenar la escalada de la guerra arancelaria iniciada el año pasado por Trump y replicada por Pekín. Entre los asuntos prioritarios destacan:
- La tregua comercial: El acuerdo temporal expira el próximo mes de noviembre, lo que urge a ambos gobiernos a definir nuevos entendimientos.
- Minerales críticos y tierras raras: Washington observa con inquietud la posición dominante de China en el mercado de insumos fundamentales para las industrias tecnológica y de defensa.La carrera por la inteligencia artificial (IA): Trump ha descartado imponer regulaciones internas que ralenticen el desarrollo tecnológico de Estados Unidos frente a Pekín, bajo la premisa de que “quien gane en el campo de la IA, gana”, a pesar de las advertencias del sector sobre los riesgos de avanzar sin controles.
¿Cómo influyen el conflicto de Irán y el futuro de Taiwán en la cumbre?
El escenario geopolítico presenta posturas divergentes que complican los entendimientos a corto plazo:
- La guerra de Irán: Trump llega debilitado por el estancamiento del conflicto en Oriente Medio y busca aumentar el aislamiento económico de Teherán. Por su parte, China defiende su derecho a comerciar con la República Islámica, de la que es principal comprador de petróleo. Aunque Trump ratificó una ley para castigar a compradores de crudo ruso e iraní, ha evitado sancionar a Pekín para proteger la cumbre.
- La soberanía de Taiwán: Xi exigirá que Washington limite el suministro de armamento estadounidense a la isla. Trump mantiene una postura ambigua y mantiene paralizado un paquete militar, utilizándolo como moneda de cambio, aunque su Administración insiste en que no ha alterado la política histórica de “una sola China”.
A pesar de las profundas diferencias estratégicas en comercio, tecnología y geopolítica, la cumbre en la Casa Blanca ratifica la voluntad de ambas potencias por preservar el diálogo y evitar una confrontación directa. Aunque no se prevé la firma de grandes acuerdos definitivos, la sintonía personal entre Donald Trump y Xi Jinping seguirá funcionando como el principal mecanismo de contención para administrar las fricciones globales durante los próximos meses.
Con información de MVS



