El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, pintó este miércoles un retrato idílico de la relación bilateral entre los gobiernos de Donald Trump y de Claudia Sheinbaum Pardo, de la cual presumió los resultados en materia migratoria, en el combate contra los grupos criminales, y en su fortaleza comercial, y ofreció “hacer más en México, no como intervencionista, sino como buenos vecinos que realmente quieren trabajar juntos”.
“El hecho de que tengamos este éxito al trabajar de la mano con nuestros socios mexicanos es significante. Estoy agradecido, estamos agradecidos, lo quiero expresar hoy”, aseveró Johnson durante su discurso ante la American Society de México, donde dijo hablar “en nombre de mi jefe, el presidente Trump”.
El tono del discurso contrasta de manera radical con los constantes ataques que Trump y sus principales funcionarios lanzaron contra México desde su primer mandato, y sobre todo a partir de la campaña presidencial que le permitió regresar a la Casa Blanca.
“El nuevo vecino favorito”
A lo largo del primer año y medio de su segundo mandato, Trump multiplicó las declaraciones despectivas hacia Claudia Sheinbaum –como cuando afirmó que “está asustada” de actuar contra los grupos criminales–, las amenazas de aranceles, o los amagos de realizar operaciones militares en México.
Sin embargo, la retórica ha cambiado de manera notable desde hace algunos meses. Este miércoles, The New York Times reportó que, ante la explosión de la relación entre Estados Unidos y Canadá –debido al maltrato de Washington hacia Ottawa–, Trump volteó hacia México para convertirlo en uno de “sus aliados más cercanos e importantes”, lo que se vería reflejado en la celebración de un inminente acuerdo comercial.
“Recientemente, los funcionarios del gobierno de Trump han comenzado a elogiar los esfuerzos de México contra los cárteles, incluyendo en una declaración oficial la semana pasada, aunque dicen que aún quieren más acción”, observó el periódico de referencia en el reportaje publicado hoy, titulado “México, el nuevo vecino favorito de Trump”.
“Tenemos una muy buena relación”
El discurso que Johnson ofreció hoy se enmarca en esta nueva línea proveniente de Washington. Aunque el diplomático solía utilizar un tono más mesurado que Trump, solía aprovechar sus apariciones en público para enviar reclamos al gobierno de México, o expresar críticas sobre el trabajo faltante que quedaba por hacer en materia migratoria, de seguridad o comercial.
Hoy no hizo ningún comentario en este sentido, excepto quizás cuando aseveró que “Estados Unidos quiere ver a un México soberano ante interferencias malignas desde fuera, pero también a un México soberano y libre de interferencias internas de las organizaciones criminales y cárteles transnacionales que aterrorizan y controlan comunidades”.
En la mayor parte del discurso, sin embargo, el embajador recalcó el buen estado del “matrimonio” que une Estados Unidos y México, y subrayó que “todos somos norteamericanos y estamos juntos en esta lucha para hacer un mundo mejor”.
“Entre Estados Unidos y México, tenemos todo lo que necesitamos, y no solamente para sobrevivir, sino para prosperar: tenemos recursos naturales, podemos alimentar a nuestras poblaciones –no cualquier nación puede hacer esto–, tenemos una fuerza laboral increíble, tenemos justo aquí todo lo que necesitamos para construir una relación que provoque envidia al resto del mundo”, dijo.
Momentos más tarde, insistió: “Estoy muy orgulloso de decirles que tenemos una muy buena relación con el gobierno de México, hemos hecho grandes progresos”, un discurso que no debió caer del todo bien en TV Azteca, una de las empresas que patrocinó el evento de la American Society de México, y cuyo dueño Ricardo Salinas Pliego lleva una campaña intensa contra la administración de Sheinbaum y Morena.
Con información de: Proceso



