El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, llegó este lunes a su domicilio en Ensenada, donde continuará bajo prisión domiciliaria mientras enfrenta el proceso penal iniciado por la Fiscalía General de la República (FGR) por su presunta participación en una trama de contrabando de combustibles.
Ruffo, de 74 años, fue trasladado desde el penal del Altiplano, en el Estado de México, hasta Baja California en un recorrido terrestre de aproximadamente 39 horas, escoltado por elementos de la Guardia Nacional. Había permanecido cerca de dos meses en el centro penitenciario.
La medida de prisión domiciliaria fue ordenada después de que una jueza de amparo determinó que debía reconsiderarse su situación tomando en cuenta su edad y estado de salud. La jueza de control sustituyó la prisión preventiva por la medida que ahora cumple en su domicilio.
Entre las condiciones impuestas se encuentra una videollamada diaria con la Unidad de Medidas Cautelares para comprobar que permanece en su vivienda. Además, le fueron retirados su pasaporte y visa estadounidense y tiene prohibido comunicarse con otros acusados en la misma causa. No se le colocó un dispositivo electrónico.
La FGR acusa al exgobernador de presunta participación en una operación mediante la cual se habrían introducido a México millones de litros de gasolina y diésel provenientes de Estados Unidos. La Fiscalía sostiene que la empresa Ingemar, de la que Ruffo era accionista y secretario del consejo de administración, habría utilizado documentación con cantidades menores a las realmente transportadas.
Ruffo ha rechazado las acusaciones y ha defendido su inocencia. La modificación de la medida cautelar no significa que el proceso penal haya concluido; el exmandatario continuará enfrentando las acusaciones mientras se desarrolla el procedimiento judicial.
Con Información de: El País



