Juan Pablo Guanipa Villalobos, ex primer vicepresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, sostuvo que la salida de Nicolás Maduro del poder abrió una nueva etapa para el país, pero advirtió que todavía persisten estructuras del antiguo régimen y que el proceso de transición debe avanzar hacia elecciones presidenciales, liberación de presos políticos y recuperación de las instituciones.
Durante una entrevista, el abogado y dirigente político venezolano recordó que la elección presidencial de 2024 estuvo marcada por restricciones y obstáculos para la oposición. Señaló que durante la campaña el gobierno retiraba equipos utilizados para los actos políticos y que las convocatorias se realizaban con pocas horas de anticipación, pese a lo cual, afirmó, la participación ciudadana fue amplia. “Nunca había visto una elección tan rara”, dijo.
Explicó que la oposición enfrentó limitaciones para realizar su campaña y que la ciudadanía participó incluso sin recursos para vigilar las mesas electorales. Recordó que María Corina Machado ganó las primarias opositoras con 92% de los votos, pero no pudo competir en la elección presidencial, por lo que Edmundo González Urrutia asumió la candidatura.
Guanipa sostuvo que Machado y González trabajaron de manera conjunta y que esa estrategia permitió obtener un resultado que posteriormente no fue reconocido por el Consejo Nacional Electoral, por lo que se produjo una respuesta ciudadana espontánea que derivó en detenciones y en una persecución contra dirigentes opositores.
“Y allí comienza una situación de respuesta espontánea de la gente que llevó a casi tres mil personas detenidas en dos días y comenzó entonces esa persecución que se intensificó y que nos llevó a nosotros a la clandestinidad inmediatamente durante diez meses. Luego me apresaron el 23 de mayo del año pasado y estuve nueve meses absolutamente incomunicado”, relató.
Narró que tras la muerte de su esposa, ocurrida meses antes de la elección presidencial, viajó de Maracaibo a Caracas con la intención de permanecer solamente tres días, pero ese periodo se prolongó durante casi dos años.
Durante los primeros diez meses, explicó, pudo mantener comunicación con sus hijos, pero después de su detención perdió ese contacto. Su hijo mayor, de 28 años en ese momento, asumió la responsabilidad de conducir el hogar.
Guanipa también describió las condiciones de su detención y las diferencias que observó respecto del trato recibido posteriormente por Nicolás Maduro en Estados Unidos. Afirmó que Maduro tiene acceso a abogados privados y puede mantener contacto con su familia, mientras que él permaneció incomunicado durante parte de su encarcelamiento.
Dijo que durante dos meses su familia no sabía dónde se encontraba y que sus allegados tuvieron que recorrer distintas cárceles para intentar localizarlo.
“Lo que pasa es que él tenía secuestrado el país, o sea, Nicolás Maduro había desarrollado una dictadura profunda en Venezuela”, sostuvo.
Guanipa afirmó que durante el gobierno de Maduro se restringieron las libertades políticas, económicas y de expresión y sostuvo que la legitimidad electoral del mandatario fue cuestionada desde su llegada al poder. En ese sentido, señaló los procesos electorales de 2013, 2018 y 2024 como momentos en los que se produjo la pérdida de legitimidad del gobierno.
El dirigente contó que conoció la salida de Maduro del poder, luego de la incursión de Estados Unidos el 3 de enero en Caracas, mientras se encontraba detenido. Explicó que durante la madrugada escuchó versiones contradictorias entre los propios policías que custodiaban el lugar: algunos hablaban de una intervención militar estadounidense y otros consideraban que la situación representaba el final de una etapa.
“Así que lo viví en una situación de mucha tensión, pero me di cuenta de la dimensión de lo que había pasado cuando uno de los integrantes del SEBIN se acercó a mi celda, me dijo: ‘Se llevaron a Maduro, se llevaron a Cilia’, y se fue inmediatamente”, relató.
Dijo que recibió la noticia como una posibilidad de cambio para Venezuela, aunque con sentimientos encontrados después de años de conflicto político. “Para mí fue un momento de esperanza para Venezuela”, expresó.
Apuntó que la crisis venezolana provocó la salida de millones de personas del país. Estimó que entre ocho y nueve millones de venezolanos se encuentran fuera de Venezuela, sobre una población de aproximadamente 32 millones.
Sobre Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia venezolana tras la salida de Maduro, Guanipa cuestionó su legitimidad y su trayectoria dentro del chavismo. Recordó que fue vicepresidenta durante varios años, ministra del Petróleo y presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017.
“Ella fue colocada vicepresidente por un delincuente como Nicolás Maduro y ella no tiene ninguna legitimidad, pero es que ella es corresponsable de todo lo que ha pasado en el país”, afirmó.
También dijo que él fue electo gobernador del estado Zulia ese mismo año con 55% de los votos, pero se negó a juramentarse ante la Asamblea Constituyente y posteriormente fue destituido.
Consideró que la relación entre Rodríguez y el gobierno de Donald Trump responde a una etapa temporal dentro del proceso venezolano y señaló que Estados Unidos ha planteado una ruta que incluye estabilización, recuperación económica y posteriormente elecciones.
Sin embargo, marcó una diferencia entre los tiempos de Washington y los que demanda la oposición venezolana. “Que el sentido de urgencia que tenemos los venezolanos, que es un sentido de desesperación, es total. Es totalmente distinto al a la posición de Estados Unidos que piensan que pueden ir por esas etapas antes de llegar a un proceso electoral”, señaló.
El acuerdo petrolero con EE.UU.
Respecto del acuerdo petrolero planteado por el gobierno de Trump, Guanipa dijo desconocer sus términos completos, debido a que no se han hecho públicos. Señaló que, de acuerdo con la información que tiene, 20% de la producción petrolera venezolana se vendería a Estados Unidos a precio de costo, mientras que el 80% restante se comercializaría a precio de mercado.
Aseguró que Venezuela puede establecer una alianza con Estados Unidos y ofrecerle un mercado petrolero seguro, pero consideró que los hidrocarburos deben comercializarse bajo condiciones que permitan al país obtener recursos.
Al hablar de Alejandro Betancourt, el empresario vinculado al negocio petrolero venezolano, lo identificó como una figura relacionada con los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro y explicó su participación en el esquema que, apuntó, busca generar confianza entre empresas interesadas en operar en Venezuela.
“Es dueño de una empresa, que es la empresa que le entrega parte de sus acciones al Departamento de Guerra de los Estados Unidos. Lo hacen como un mecanismo para que las distintas empresas tomen confianza en el proceso venezolano”, afirmó.
Sin embargo, considera que la recuperación económica debe estar acompañada de una reconstrucción institucional y electoral. Para él, la realización de elecciones presidenciales permitiría establecer condiciones para atraer inversión.
“Y nosotros decimos y se lo decimos a los Estados Unidos: ustedes quieren lograr la estabilización quieren lograr la recuperación económica, la mejor forma de hacerlo es ir a un proceso electoral presidencial en Venezuela, porque eso va a institucionalizar el país eso va a dar Estado de Derecho, separación de poderes, respeto a los derechos humanos seguridad jurídica y la confianza, que es la palabrita clave para que vayan los inversionistas”, señaló.
Negociación y liberación de presos políticos
Guanipa también habló sobre la mesa de negociación entre representantes de la oposición y del gobierno encabezado por Delcy Rodríguez. Consideró que la representación opositora pudo haberse integrado de otra manera y sostuvo que María Corina Machado debió tener una participación más directa o colocar a una persona de su equipo.
No obstante, dijo que el objetivo principal debe ser que el mecanismo produzca resultados.
Entre los avances mencionó la liberación de presos políticos, aunque sostuvo que todavía permanecen cerca de 500 personas privadas de la libertad por razones políticas, de acuerdo con sus estimaciones.
“Nosotros estamos exigiendo varias cosas. En primer lugar, que María Corina pueda entrar al país, que tengamos la liberación de todos los presos políticos sin condiciones”, afirmó.
Narró que después de ser liberado, recibió restricciones para salir del país y debía presentarse cada 30 días ante un tribunal. Sin embargo, explicó que volvió a ser detenido después de salir a recorrer Caracas y visitar centros de reclusión. Posteriormente fue enviado a prisión domiciliaria y colocado bajo vigilancia mediante un dispositivo electrónico, hasta que recuperó definitivamente su libertad en marzo.
El regreso de María Corina Machado
Sobre la imposibilidad de María Corina Machado de regresar a Venezuela, atribuyó la situación a obstáculos derivados del régimen venezolano y sostuvo que la líder opositora ha intentado encontrar distintas vías para volver al país.
Afirmó que su regreso tendría que producirse mediante un acuerdo que permita que pueda ejercer plenamente sus derechos políticos. Consideró que la presencia de Machado podría canalizar el descontento social mediante manifestaciones pacíficas y hacia un proceso electoral.
“Yo creo que la gente la está esperando y creo que ella podría canalizar la molestia popular a través de manifestaciones pacíficas, democráticas, a las que tenemos derecho constitucionalmente los venezolanos, para que se entienda en todo el mundo que el país no ha salido de su situación”, señaló.
Añadió que la permanencia de la crisis económica y de problemas relacionados con los servicios públicos, los salarios y la calidad de vida mantiene el descontento entre la población.
Sobre la propuesta estadounidense de avanzar primero hacia una etapa de transición antes de celebrar elecciones presidenciales, dijo que la oposición puede aceptar un proceso de ese tipo, aunque señaló que existe una diferencia respecto de los tiempos. “Yo creo que es admisible y creo que lo que se tiene que revisar son los tiempos”, afirmó.
Explicó que actualmente se desarrolla el proceso para designar un nuevo Tribunal Supremo de Justicia y un Consejo Nacional Electoral. Según Guanipa, si esas instituciones quedan integradas antes de diciembre, el órgano electoral podría elaborar un cronograma y establecer una fecha para los comicios presidenciales.
Dijo que dada la figura de la vacante absoluta de la Presidencia, la Constitución venezolana establece que ante esa circunstancia deben convocarse elecciones en un plazo de 30 días.
El cambio político es “irreversible”
Guanipa señaló que todavía existen estructuras del antiguo régimen, entre ellas las Fuerzas Armadas, cuerpos policiales, colectivos y los poderes públicos. Aseguró que algunos integrantes de las Fuerzas Armadas buscan recuperar su carácter institucional y sostuvo que parte de los cuerpos policiales se involucró en actividades delictivas debido a sus bajos salarios.
También afirmó que los colectivos armados durante el chavismo perdieron legitimidad y que ninguno de esos sectores actuó para defender al régimen durante los acontecimientos del 3 de enero. No obstante, reconoció que las estructuras institucionales vinculadas al antiguo régimen todavía mantienen espacios de poder.
“Todavía controlan la Asamblea Nacional, controlan el Poder Judicial, controlan el Consejo Nacional Electoral, controlan el Ministerio Público, es decir, todavía controlan los poderes públicos pero creo que todo está dado para un cambio irreversible, para mí el cambio político en Venezuela es irreversible”, afirmó.
Respecto del respaldo social que conserva el chavismo, calculó que una franja de entre 20% y 25% de la población mantiene esa identificación política.
El dirigente también explicó que dentro de la negociación existen mecanismos para la selección de autoridades judiciales y electorales, como un comité de postulaciones judiciales, otro de postulaciones electorales y un comité encargado de revisar las credenciales de quienes participan en esos procesos.
Sobre el mecanismo de evaluación judicial, explicó que está integrado por siete juristas, cuatro propuestos por la oposición y tres por el régimen, y que tendrá un papel relevante en la definición de los integrantes del Tribunal Supremo de Justicia.
Sostuvo que uno de los objetivos centrales debe ser garantizar que los jueces actúen con independencia y conforme a la Constitución.
“Y ahí es donde puede estar la garantía de que sean personas que respondan a lo que establece la constitución como requerimiento de funcionamiento de un Tribunal Supremo de Justicia […] No puede ser posible que en Venezuela en mi caso y en la mayoría de los casos, los jueces tenían que esperar la llamada de Miraflores para ver si tomaban o no alguna decisión. Eso es inaceptable”, afirmó.
Relación con México y mensaje a los venezolanos
Juan Pablo Guanipa también se refirió a la posición del gobierno mexicano frente a la oposición venezolana. Señaló que su planteamiento parte de privilegiar la democracia por encima de las afinidades ideológicas. “Yo creo que tenemos que optar por la democracia por encima de las ideologías. Si un gobierno es democrático yo me puedo entender con él”, dijo.
Añadió que esa posición debe aplicarse independientemente de la orientación política de cada gobierno y rechazó las solidaridades automáticas sustentadas únicamente en afinidades ideológicas.
Guanipa se encuentra en México como parte de una gira por distintos países y señaló que este miércoles 30 de septiembre tendrá un encuentro con venezolanos en la Plaza Arquímedes, en Polanco, Ciudad de México. Explicó que también han participado en estos recorridos otros dirigentes venezolanos vinculados a la oposición.
El dirigente destacó la presencia de la comunidad venezolana fuera de su país y afirmó que ha encontrado receptividad en los distintos lugares que ha visitado. Como ejemplo de integración, mencionó que un hermano de su esposa, junto con su esposa y sus dos hijos, ya obtuvo la nacionalidad mexicana.
Guanipa llamó a los venezolanos a mantener la esperanza ante la posibilidad de una transformación política y planteó una política exterior orientada hacia América Latina y Europa occidental.
“Yo le digo a los venezolanos que tengamos esperanza, que tengamos ilusión, que tengamos la posibilidad de que el país cambie y podamos tener democracia y que cuando tengamos democracia, podamos vincularnos a toda América. Nuestra alianza no son sólo los Estados Unidos, evidentemente los Estados Unidos juegan un papel preponderante pero nuestra alianza tiene que ser con toda América Latina y tiene que ser con Europa occidental”, concluyó.
Con información de: Aristegui Noticias



