Tras más de una década de ausencia en México, la escritora Laia Jufresa regresó a su país natal para presentar “Wishbone”, una novela que recuerda a la literatura como un espacio para el asombro, la teletransportación y la ruptura del silencio.
En entrevista con el medio Proceso, Jufresa recuerda que su última presencia en México fue a principios de 2015, cuando lanzó su novela debut “Umami”. Ese mismo año, fue seleccionada en el proyecto México20 como uno de los 20 autores nacionales menores de 40 años más destacados de su generación.
“Umami” fue una obra reconocida a nivel internacional, traducida a 10 idiomas y galardonada en festivales como el Premier Roman de Chambéryen Francia (2016).
Ahora, Jufresa presenta “Wishbone” (2026), su nueva novela con expectativas que van más allá del fenómeno comercial. La autora apuesta por un éxito literario traducido en trascendencia:
“Mi filosofía es que pongo un libro en el mundo cuando realmente siento que va a durar…Me ha pasado con ‘Umami’, que la gente lo sigue leyendo una década después. Espero que este sea el inicio de un largo camino para ‘Wishbone’”.
La escritura de la nueva novela comenzó el 6 de abril de 2016, día en que la autora se realizó la prueba de embarazo de su hija. Sin embargo, considera que el proceso creativo general lleva 20 años:
“Hay temas que había querido abordar mucho antes y quizás no tenía las herramientas para hacer un libro así, ambicioso, grande, con una estructura compleja. Es difícil saber exactamente cuándo nació, pero me tomó muchos años considerarlo terminado, llegar a un punto en el que estuviera absolutamente orgullosa de él”, explica.
La autora define su visita a México como emotiva y emocionante, tanto por reencontrarse con su familia y cultura, así como por la representación geográfica de “Wishbone”, cuya historia se sitúa principalmente en Oaxaca, México y Edimburgo, Escocia:
“Es la primera vez que presento la novela en un lugar de los que aparecen en la historia. Es emocionante al ser un poco como la casa del libro”.
Durante los años fuera de México, Jufresa ha vivido en Edimburgo. Considera que la distancia le otorgó la perspectiva necesaria para reinventar el paisaje de su país natal a través de la ficción y construir un territorio donde la descripción de la atmósfera invita a una inmersión sensorial:
“Realmente estás en ese lugar, ves los paisajes, los sonidos, los olores, la luz….(La lejanía) creo que ayuda, porque en la ficción no estás retratando la realidad, estás tomando elementos de ella, pero tienes que construir otro mundo, a donde llevarás al lector…porque también tiene que funcionar para quienes nunca han estado en México”.
“Yo hablo mucho de la escritura como un arte de teletransportación, de poder llevar al lector a otro lugar, poder escapar de su vida un ratito”, añade.
La atmósfera del silencio
“Wishbone” se centra en dos personajes. Por un lado, se encuentra Tor Sima, la fundadora y directora del Museo Internacional del Color en Oaxaca que atraviesa un suceso traumático.
“Ella es un poco intimidante, pero la conocemos en un momento muy vulnerable de su vida, donde está rompiendo el silencio por primera vez en décadas… Hace arte sobre una cosa muy dolorosa. Podemos conectar”, explica.
Por otro lado, en Edimburgo, se sitúa Vica Luft, una madre soltera e inmigrante, con una creatividad incapaz de silenciarse:
“Busca los rinconcitos para intentar expresarse… Su creatividad sale de muchas maneras, se inventa rituales… Cuando se dedica a limpiar casas, usa el color para organizar los turnos de las compañeras…monta un negocio de leer auras…Todo siempre está relacionado al color y a la expresión artística, pero de maneras muy distintas para las protagonistas: unas del mundo del arte y otras de la cotidianidad”.
Desde 2020, Jufresa creó “Escribir es un lugar”, una comunidad virtual para orientar a escritoras.
Con información de: Proceso



