El aislamiento social, las alteraciones del sueño y la pérdida de interés en actividades cotidianas pueden ser señales de que una persona necesita prestar atención a su salud mental. Especialistas señalan que, además del tipo de síntoma, es importante observar cuánto dura, qué tan intenso es y cómo afecta la vida diaria, especialmente cuando las dificultades persisten durante varias semanas.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, la psicóloga y psicoterapeuta Ana Norma Abdala explicó a Uno TV que sentir tristeza, cansancio o preocupación es parte de la vida. Sin embargo, recomendó prestar atención cuando esas emociones aumentan, se prolongan o interfieren con las actividades habituales.
Entre las señales que requieren atención se encuentran dormir mucho más o menos de lo acostumbrado, experimentar cambios en el apetito, tener dificultades para concentrarse y dejar de disfrutar actividades que antes resultaban agradables. También puede presentarse una preocupación constante o una sensación de angustia que dificulte realizar las tareas diarias.
La especialista destacó especialmente el aislamiento, es decir, alejarse de familiares, amistades y otras personas cercanas. Mantener vínculos sociales permite compartir preocupaciones y recibir acompañamiento, por lo que una distancia persistente de los demás puede ser una señal importante que conviene atender.
Otros cambios que merecen atención son recurrir cada vez más al alcohol, las drogas o las pantallas para desconectarse de los problemas. Estos comportamientos, sobre todo cuando se vuelven frecuentes y afectan la rutina, pueden indicar que una persona necesita apoyo para afrontar lo que está viviendo.
Abdala explicó que seguir trabajando o cumpliendo con las responsabilidades no significa necesariamente que alguien se encuentre bien emocionalmente. Si el malestar persiste durante varias semanas, aumenta de intensidad o afecta las relaciones, el descanso o el desempeño cotidiano, buscar orientación profesional puede ayudar a comprender la situación y encontrar herramientas adecuadas.
La especialista también recomendó cuidar el descanso, mantener una alimentación adecuada, realizar actividad física, limitar el tiempo frente a las pantallas y fortalecer las relaciones personales. Asimismo, llamó a reconocer las emociones y dejar de considerar la búsqueda de apoyo psicológico como una señal de debilidad.
Con información de: Uno TV



