Sofía Zambrano
A través de una denuncia anónima, estudiantes de la Facultad de Ciencias señalan presuntas deficiencias en la atención psicológica y la falta de seguimiento a alumnos que atraviesan crisis de salud mental.
De acuerdo con los testimonios, cuando un estudiante presenta un episodio de crisis, la atención inicial presuntamente queda a cargo de alumnos practicantes, quienes realizan la canalización correspondiente, pero posteriormente no existe un seguimiento adecuado por parte de especialistas.
Los denunciantes también señalan una falta de comunicación entre las áreas responsables y los estudiantes, así como la ausencia de respuestas oportunas cuando solicitan apoyo. Aseguran que, en algunos casos, no encuentran a quién acudir en momentos de crisis.
La denuncia cobra especial relevancia tras el reciente fallecimiento de un estudiante, quien presuntamente se quitó la vida, un hecho que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de fortalecer los mecanismos de prevención, atención y acompañamiento psicológico dentro de las instituciones educativas.
Ante esta situación, los estudiantes solicitan a las autoridades universitarias implementar un esquema de comunicación más efectivo entre la universidad, las facultades y las áreas de atención psicológica, además de garantizar la intervención de personal especializado y un seguimiento oportuno para quienes requieran ayuda.
La salud mental de los estudiantes no puede quedarse en una canalización sin seguimiento. La comunidad universitaria necesita mecanismos claros, accesibles y eficaces para recibir apoyo, especialmente en situaciones de crisis.



