Francia enfrenta una creciente presión económica y política por el aumento de su deuda pública, el costo de financiarla y las dificultades para alcanzar acuerdos presupuestarios. El escenario ha generado comparaciones con Estados Unidos, donde también crecen los compromisos financieros del gobierno, aunque las condiciones económicas de ambos países presentan diferencias importantes.
La deuda pública francesa ronda el 119 por ciento de su producto interno bruto (PIB), mientras que el déficit presupuestario equivale aproximadamente al 5.4 por ciento de su economía. El incremento de las tasas de interés de los bonos y los mayores costos energéticos han complicado las perspectivas financieras del país. Reducir el gasto o aumentar los impuestos figuran entre las alternativas, pero ambas medidas pueden generar resistencia social y política.
Estados Unidos también enfrenta un elevado nivel de endeudamiento y un déficit presupuestario considerable. Sin embargo, su economía es más grande y diversificada, y el dólar mantiene su papel como principal moneda de reserva internacional, lo que sostiene la demanda de bonos del Tesoro y le permite financiarse en condiciones distintas a las de Francia.
Otro factor es el crecimiento de la inversión en inteligencia artificial, que podría contribuir a la actividad económica estadounidense. No obstante, especialistas advierten que esta ventaja no elimina los riesgos fiscales, especialmente ante futuras negociaciones para elevar el límite de endeudamiento federal.
Economistas consultados por CNN consideran que los problemas financieros franceses no necesariamente se extenderán al resto de Europa. Aun así, advierten que la evolución de las tasas de interés, el crecimiento económico y las decisiones presupuestarias serán determinantes para la sostenibilidad de la deuda tanto en Francia como en Estados Unidos.
Con información de: CNN en Español.



