Meghan Markle, duquesa de Sussex, expresó estar profundamente consternada por las acusaciones de presunta posesión de material de abuso sexual infantil contra su padre, Thomas Markle, de 82 años. La denuncia fue presentada por su medio hermano, Thomas Markle Jr., quien aseguró haber encontrado cientos de fotografías y videos de menores en la antigua residencia de su progenitor en Cebú, Filipinas.
En un comunicado difundido este viernes 23 de octubre, la esposa del príncipe Enrique reveló que desde 2018 conocía acusaciones preocupantes contra su padre, contenidas en una carta enviada a la Policía Metropolitana de Londres y a las autoridades encargadas de la protección de la familia real. Markle afirmó que estas circunstancias influyeron en su decisión de mantenerlo alejado de sus hijos, Archie y Lilibet, y pidió priorizar la protección de los menores.
Thomas Markle Jr. declaró al diario británico The Sun que descubrió el material en varias cajas y un teléfono móvil, por lo que decidió denunciar los hechos ante las autoridades. Según su testimonio, comenzó a comunicarse con investigadores del FBI en julio. El Ministerio de Justicia de Filipinas confirmó a Reuters que las autoridades de Cebú investigan las acusaciones relacionadas con presunto material de explotación sexual infantil.
Por su parte, Thomas Markle rechazó categóricamente los señalamientos y los calificó de falsos, mientras que su hija Samantha también defendió su inocencia y acusó a su hermano de actuar por intereses económicos. Hasta el momento, las acusaciones permanecen bajo investigación y no se ha informado de una resolución judicial. Meghan Markle mantiene una relación distante con su padre desde 2018, año de su boda con el príncipe Enrique.
Con información de El País



