El Museo Nacional de San Carlos (MNSC) inauguró la exposición Luz Osorio. Memoria y afectos, dedicada a la pintora mexicana Luz Osorio (1863-1935). La muestra, considerada la primera retrospectiva sobre la artista, reúne 20 obras, además de documentos y material bibliográfico y hemerográfico procedentes de 12 colecciones privadas. Permanecerá abierta hasta el 4 de abril de 2027.
Según la curadora, Raquel Fundia, sobre Osorio “se ha escrito poco”, aunque el conocimiento de su trayectoria permite reconocer su talento y fuerza expresiva. La exposición propone una relectura de su obra en su contexto y subraya el papel de las mujeres en la vida artística del México decimonónico, así como las tensiones que enfrentaron para realizar y exhibir su trabajo.
Fundia explicó que La mártir es una de las obras más tempranas de la artista, quien pudo realizarla a los 16 años. La pieza muestra su dominio del dibujo y la pintura, talento que, al parecer, alentó su padre al proporcionarle un estudio y los medios para su aprendizaje, incluida la posibilidad de trabajar con modelos al natural, una práctica inusual en la época.
La muestra reúne además bocetos en distintas técnicas, como dibujos a lápiz y óleos, entre ellos paisajes, copias de maestros antiguos y, en su mayoría, retratos de modelos femeninos al natural. Predominan los estudios de cabezas observadas desde distintos ángulos. Osorio fue premiada en la Segunda Exposición de la Sociedad Poblana de Artesanos en 1880 y su obra se ha incluido en muestras colectivas del MNSC, como Pintoras mexicanas del siglo XIX (1986), Las discípulas de Germán Gedovius (1990) y, recientemente, Pintar en femenino: Mujeres en el sistema artístico mexicano 1846-1940. ■ Excélsior



