Un mueble que permaneció sellado durante casi 2 mil años fue abierto en Pompeya y permitió recuperar objetos relacionados con la vida cotidiana de una persona antes de la erupción del volcán Vesubio, en el año 79 de nuestra era. Entre los artículos encontrados hay utensilios de maquillaje, perfumes, monedas y recipientes de cocina.
El hallazgo ofrece una mirada a las actividades domésticas de los habitantes de la ciudad romana, que quedó sepultada por materiales volcánicos. La conservación de algunos objetos permitió a los especialistas estudiar materiales y prácticas de uso cotidiano que de otra manera podrían haberse perdido.
Los arqueólogos continúan documentando los materiales para determinar su función, antigüedad y relación con el espacio donde fueron localizados. Pompeya sigue siendo una fuente importante para conocer la vida urbana, el comercio y las costumbres de la antigua Roma.
■ Reuters



