El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió este lunes 2 de noviembre en Washington con el nuevo canciller de Venezuela, Oliver Blanco, en el primer encuentro entre responsables diplomáticos de ambos países desde el restablecimiento de relaciones, tras la captura de Nicolás Maduro en enero. La reunión marca un nuevo capítulo en los vínculos bilaterales, aunque no hubo declaraciones públicas sobre los temas abordados.
Ambos funcionarios posaron ante los medios en la sede del Departamento de Estado, entre las banderas de sus países, pero mantuvieron una actitud seria y no respondieron preguntas ni ofrecieron declaraciones. Tampoco realizaron el habitual apretón de manos frente a las cámaras. El encuentro se llevó a cabo después de que Blanco fuera nombrado canciller el jueves pasado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en sustitución de Félix Plasencia.
La reunión también ocurrió días después de que Rodríguez anunciara que Venezuela celebrará todas las elecciones previstas en la Constitución, aunque sin establecer un calendario. La declaración se produjo en medio de las exigencias de la oposición para convocar comicios, una demanda reiterada por la dirigente y premio Nobel de la Paz María Corina Machado, quien regresó al país el 25 de octubre tras permanecer casi un año en el extranjero.
La visita de Blanco se da en un contexto de reacomodo político y diplomático en Venezuela, luego de la captura de Maduro y la reanudación de los vínculos con Washington. El encuentro entre Rubio y el nuevo canciller representa el primer contacto de este nivel desde esos acontecimientos, aunque ambos gobiernos no han detallado los acuerdos o asuntos que discutieron. ■ DW



