Una investigación publicada en la revista científica Science Advances encontró evidencias de contaminación por mercurio en sedimentos de antiguos asentamientos mayas de la península de Yucatán, lo que aporta nuevos datos sobre el impacto ambiental de algunas prácticas culturales de esa civilización.
El estudio analizó muestras de sedimentos de lagos cercanos a Cobá y Xcach, donde identificó aumentos de mercurio correspondientes a distintos periodos entre los años 125 y 820 de nuestra era. Los investigadores relacionan parte de esa presencia con el uso del cinabrio, un pigmento rojo rico en mercurio utilizado en murales, templos, ceremonias y entierros.
Los registros muestran que el contaminante pudo desplazarse desde los suelos hacia los cuerpos de agua y afectar distintos niveles de las cadenas alimentarias acuáticas. Entre las señales observadas aparecen cambios en microorganismos, algas y otros organismos presentes en los sedimentos.
Los autores aclararon que el estudio no demuestra que el mercurio haya provocado el colapso de las ciudades mayas del periodo Clásico. Sin embargo, los resultados permiten comprender mejor cómo el uso prolongado de ciertos materiales pudo generar efectos ambientales en las comunidades antiguas.
Reuters ■



