Israel enfrenta nuevos cuestionamientos sobre la continuidad de su alianza con Estados Unidos, luego de los resultados electorales adversos para el primer ministro Benjamín Netanyahu y el presidente estadounidense Donald Trump. El escenario reavivó el debate sobre el futuro del respaldo militar que Washington brinda a su principal aliado en Medio Oriente.
Durante la jornada electoral del martes, Trump afirmó que había acordado con Netanyahu poner fin a los 3 mil 800 millones de dólares anuales en ayuda militar que Estados Unidos entrega a Israel. Las declaraciones se producen en un contexto de deterioro de la opinión pública estadounidense sobre Israel, particularmente desde el inicio de la ofensiva en la Franja de Gaza, tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Especialistas consultados señalaron que Israel cuenta con una industria militar propia, pero no está preparado para enfrentar una interrupción inmediata del apoyo estadounidense. Entre las posibles medidas para adaptarse a un nuevo escenario se encuentran la contratación de préstamos, el aumento de impuestos y una modificación de las prioridades del gasto en defensa.
En el ámbito político, figuras de la oposición como Gadi Eisenkot y Yair Golan han planteado la necesidad de recomponer la relación con Washington y recuperar su carácter bipartidista. Sin embargo, analistas advierten que un cambio de liderazgo o de discurso podría no ser suficiente ante las transformaciones en la percepción de Estados Unidos sobre la guerra y la política israelí. ■ Uno TV



