Unas 90 familias de la comunidad serrana La Rastra, municipio de El Rosario, se desplazaron a otras localidades por enfrentamientos entre dos grupos rivales del crimen organizado, durante los cuales fue incendiado un camión de pasajeros para bloquear la entrada al poblado.
María Inés Pérez Corrales, titular de la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable (Sebides) estatal –acompañada por autoridades militares y representantes de la Secretaría de Educación Pública sinaloense–, se reunió con familias que se quedaron en La Rastra a fin de entregarles despensas, ventiladores, catres, cobijas, colchonetas, paquetes de limpieza y agua, que también fueron otorgados a habitantes de los pobalados Colomo y Plomosas.
La funcionaria anunció que se levantará un censo para saber a cuántas familias más visitarán brigadas del gobierno estatal, pues se desconoce el número exacto de personas que salieron de La Rastra y de rancherías.
Explicó que recibió un reporte de la presidenta municipal de El Rosario, Claudia Valdez Aguilar, quien le indicó que 65 familias dejaron la localidad, pero después le dijo que posiblemente habría otras 30 familias desplazadas por temor a la violencia.
Piden restablecer el orden
En su encuentro con Pérez Corrales, familias exigieron que se restablezca la seguridad en las comunidades, se realicen fumigaciones contra el dengue, que se instale un consultorio médico en el cual se proporcionen medicinas, alumbrado público, agua potable entregada con regularidad y se restablezca la ruta de camión que visitaba La Rastra.
La titular de la Sebides y sus acompañantes visitaron previamente el museo Lola Beltrán, de El Rosario, donde se refugiaron algunas familias.
El día 2 estalló la violencia
La madrugada del 2 de septiembre, residentes de La Rastra y pueblos circunvecinos dedicados a la minería escucharon detonaciones de armas de alto calibre durante casi cuatro horas.
Alrededor de las 3 de la tarde, el camión que cubría la ruta El Rosario-La Rastra –la única que va de La Rastra a la cabecera municipal– fue interceptado por un grupo armado antes de que la unidad llegara a su destino. Delincuentes obligaron a cuatro hombres, dos mujeres, un niño y al chofer a bajar de la unidad, que atravesaron para cerrar el camino y la incendiaron.
Se reportó lo sucedido al Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Cómputo e Inteligencia (C4i) de Sinaloa, pero después de las 21 horas llegaron efectivos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, así como de las policías estatal y municipal, que despejaron el camino. Los uniformados se quedaron en La Rastra y al día siguiente implementaron un operativo de reconocimiento.
Parte de los desplazados de La Rastra y rancherías circundantes huyeron y se refugiaron en El Rosario, otros fueron con parientes y unos más se trasladaron a Mazatlán, informó una persona que sostuvo que salieron al menos 450 personas.
Con información de La Jornada.



