Para el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, en el Centro Histórico “todo está bien”, incluso frente a los reclamos y exigencias del comercio establecido por el crecimiento del ambulantaje. Cuestionado sobre las inconformidades de empresarios formales, el edil optó por descalificar las críticas y sostuvo que la capital atraviesa un “gran momento”, señalando que, si hay quienes no lo quieren reconocer, él no puede hacer nada al respecto.
En su respuesta, Galindo evitó referirse a acciones concretas de regulación, ordenamiento o control del comercio informal, y centró su discurso en destacar que los “empresarios de nuestro centro son serios e importantes” y que han dado valor a lo que —aseguró— se ha construido en el primer cuadro de la ciudad. Como principal argumento, afirmó que basta observar la afluencia de personas en el Centro Histórico para confirmar que la zona funciona y que “eso es lo que marca la diferencia”, minimizando así las denuncias del comercio establecido.
Incluso recurrió a comparaciones internacionales para respaldar su postura, al señalar que en Madrid se dijo que San Luis Potosí está a la altura de ciudades como Tokio, utilizando este reconocimiento como aval de su gestión, sin atender directamente las demandas locales sobre ambulantaje, competencia desleal y uso del espacio público.
En otro tema, el alcalde reconoció que aún no existe un diagnóstico financiero completo del Interapas, y que el proceso de compensación entre el Gobierno del Estado, el organismo operador y el Ayuntamiento sigue en revisión. Afirmó que estos ajustes se realizan de manera anual, generalmente entre enero y marzo, y que el Estado suele cerrar con saldo a favor, bajo el argumento de mantener una relación financiera “saludable”.
Galindo explicó que uno de los principales impactos financieros para el Interapas son los colapsos de drenaje, cuyo costo de reparación puede alcanzar hasta cinco millones de pesos por evento, y señaló que durante 2025 se registraron ocho colapsos importantes, los cuales —dijo— no pueden postergarse por tratarse de temas de salud pública. Sobre los grandes deudores del organismo, como zonas industriales o desarrollos específicos, no precisó fechas ni acciones concretas para el cobro, reiterando que el cierre financiero se realiza al final de cada año.
Respecto a la presencia de infiltrados o “halcones” en el ambulantaje, el alcalde se deslindó del tema y se limitó a señalar que, si existen ese tipo de prácticas, deben denunciarse ante la Fiscalía, sin anunciar operativos o acciones municipales adicionales.
Finalmente, sobre el caso de Miguel, el joven asesinado tras una riña afuera de un antro en el Centro Histórico, y los cuestionamientos sobre el llamado Operativo Cero, Galindo afirmó que el asunto ya se encuentra en manos de la Fiscalía y que corresponde a esa instancia la investigación y detención de los responsables. Señaló que la clausura de establecimientos es solo una de las herramientas municipales y sostuvo que, aunque los hechos son lamentables, el Ayuntamiento cumple “hasta donde le toca”.



