El arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, condenó los daños ocasionados a templos durante las protestas del Día Internacional de la Mujer y afirmó que “la violencia no sana la violencia”.
En un mensaje escrito, el líder de la Arquidiócesis de San Luis Potosí señaló que una manifestación que surge del dolor legítimo no debería derivar en actos de destrucción o confrontación.
Las declaraciones se dieron luego de que durante la jornada del 8 de marzo se registraran daños en la fachada y en la puerta del Templo del Sagrario, así como afectaciones en la Catedral Metropolitana de San Luis Potosí.
Cavazos Arizpe explicó que, de acuerdo con el Código de Derecho Canónico, específicamente en su Canon 1211, los lugares sagrados se consideran violados cuando se cometen actos que causan escándalo entre los fieles, por lo que este tipo de hechos representan una ofensa para la comunidad católica.
El arzobispo también expresó respeto hacia las mujeres que participaron en la marcha de forma pacífica, entre ellas madres buscadoras, mujeres con discapacidad y víctimas de violencia, quienes salieron a las calles para visibilizar problemáticas que aún requieren atención.
Añadió que la defensa de los derechos de las mujeres debe traducirse en acciones concretas como prevención de la violencia, atención a las víctimas, investigación de los casos, sanción a los agresores y reparación del daño.
Finalmente, señaló que también corresponde a la Iglesia reflexionar sobre su papel en el acompañamiento y protección de las personas, así como en la promoción del respeto y la prevención de cualquier forma de violencia.



