A más de una década y media de la desaparición del autobús de la empresa Pirasol, el caso sigue sin resolverse y continúa siendo uno de los más representativos en materia de desapariciones en la región Huasteca.
El suceso se registró en marzo de 2010, cuando la unidad partió desde Xilitla con rumbo al norte del país.
En el trayecto, a la altura de Valadeces, Tamaulipas, el camión fue detenido por un grupo armado, tras lo cual se perdió contacto con sus ocupantes.
Se estima que en el vehículo viajaban entre 29 y 31 personas, principalmente jornaleros y jóvenes que buscaban oportunidades laborales fuera del estado.
A 16 años de distancia, las investigaciones permanecen abiertas, pero sin resultados concluyentes. Colectivos y familiares han denunciado falta de avances y continúan realizando acciones por cuenta propia.
En el marco de este aniversario, este 17 de marzo familiares llevaron a cabo actividades de volanteo y visibilización, con el objetivo de mantener vigente la memoria de las víctimas y solicitar información que contribuya a esclarecer el caso.
Mientras tanto, agrupaciones siguen impulsando trabajos de búsqueda y procesos de identificación, sin que hasta ahora se haya logrado ubicar a las personas desaparecidas.



