El secretario de Educación del Gobierno del Estado, Juan Carlos Torres Cedillo, informó que en San Luis Potosí se han detectado cerillos, encendedores y otros objetos potencialmente peligrosos en mochilas de estudiantes, incluso en planteles de nivel preescolar, durante las revisiones de seguridad que se realizan de forma periódica en las escuelas.
Estas acciones han cobrado mayor relevancia luego del caso ocurrido en Michoacán, donde un adolescente de 15 años asesinó a dos docentes dentro de un plantel educativo, hecho que generó preocupación a nivel nacional y llevó a las autoridades estatales a reforzar la aplicación de los protocolos preventivos.
De acuerdo con el funcionario, las inspecciones se realizan de manera aleatoria por lo menos dos veces al mes y deben ser documentadas por los directivos escolares.
En caso de omisión, advirtió, pueden aplicarse sanciones administrativas que van desde llamados de atención hasta el cese del personal responsable, ya que se trata de una instrucción oficial de cumplimiento obligatorio.
Torres Cedillo subrayó que el hallazgo de cerillos o encendedores en mochilas de niños de kínder resulta especialmente alarmante, pues evidencia que los menores pueden acceder a objetos que representan un riesgo para ellos mismos y para sus compañeros, por lo que reiteró el llamado a los padres de familia a revisar diariamente las pertenencias de sus hijos antes de enviarlos a la escuela.
Finalmente, destacó que, además de las revisiones físicas, la dependencia impulsa programas de atención psicológica, líneas de reacción inmediata y aplicaciones piloto para reportar incidentes, con el propósito de prevenir hechos violentos y mantener entornos escolares seguros en la entidad.



