A sus 95 años, Jane Asher no es una abuela a la usanza.
Además de estar atenta a sus cuatro hijos y a sus 11 nietos, de practicar taichi, pilates y pintar, la británica no para de acumular medallas y galardones en natación.
“Este deporte simplemente te hace sentir bien y te mantiene saludable”, afirmó a la BBC.
Tras haber conseguido en marzo su quinto récord mundial en las piscinas, Asher no parece tener intención de colgar la toalla.
Ni siquiera el hecho de haber pasado por quirófano en los últimos años —y haber visto cómo le reemplazaban ambas caderas— ha logrado hacerle vislumbrar el final de su trayectoria deportiva.
“Voy a seguir nadando todo el tiempo que pueda”, le dijo a Marathon Swims, el sitio web del maratón de natación que se celebra en Londres cada año.
“Después de nadar, sales del agua y sientes que puedes ir a cualquier parte”, subrayó la atleta, quien forma parte del Salón de la Fama Internacional de la Natación y ha recibido la Medalla del Imperio Británico por su dedicación a este deporte.
La nonagenaria nadadora tiene ahora en la mira intentar batir otro récord mundial en el próximo campeonato de Budapest (Hungría) y para ello sigue una rutina de entrenamientos que incluye sesiones de nado cuatro veces por semana.
Con Información de BBC.



