El conocido perro de pelaje amarillo o tono miel, común en calles y hogares del país, fue reconocido como una raza mexicana bajo el nombre de “Caramelo” por la Procuraduría de Protección Ambiental del Estado de México (PROPAEM).
A través de una publicación en redes sociales, la dependencia incluyó a este tipo de can en una lista de razas consideradas mexicanas, junto a otras como el Xoloitzcuintli, el Chihuahua y el Calupoh, lo que generó diversas reacciones entre usuarios.
El reconocimiento busca visibilizar a los perros mestizos como parte de la identidad social y cultural, además de promover su valoración en igualdad con los ejemplares de raza, al formar parte de la vida cotidiana de numerosas familias.
En el mismo mensaje, la PROPAEM destacó la importancia de la adopción y la tenencia responsable, en un contexto donde México registra una alta población de animales en situación de abandono.
De acuerdo con la propia dependencia, este reconocimiento se relaciona con una iniciativa impulsada en Brasil en 2025, enfocada en promover la adopción de perros mestizos mediante campañas que buscan dignificar su origen y reducir su rezago frente a otras razas.



