Un nuevo incendio se registró en el estado, en la comunidad de Agua Buena, en el municipio de Matehuala, el cual lleva 250 hectáreas siniestradas de acuerdo con la información sobre de incendios forestales de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).
En la tarjera informativa de la dependencia federal, al corte de este 30 de abril, el fuego no había sido declarado extinguido y las labores de combate continuaban activas con alrededor de 40 elementos desplegados en la zona, según informó el Gobierno Municipal de Matehuala a través del director de Protección Civil, Luis Nava.
El jefe de brigada de CONAFOR Zona Altiplano, Miguel Muñoz dio a conocer que, el incendio se extendió hacia la comunidad vecina de Santa Brígida, generando dos focos simultáneos que demandaron la atención de personal especializado, bomberos del sistema de Iguala y elementos de Protección Civil del estado.
Indicó que, en una primera etapa ambos incendios quedaron controlados al cien por ciento gracias al uso de retroexcavadoras facilitadas por agrónomos de la zona, con las que se abrieron brechas de control, y a la implementación de portafuegos, herramienta técnica que crea barreras para impedir que el fuego avance hacia áreas no afectadas.
Pese a las acciones, la situación se complicó cuando pobladores reportaron nuevos focos en las comunidades de Las Peñitas y Las Palitas. Ante esos reportes, personal de la coordinación fue enviado a verificar el alcance real del fuego en esas localidades. La vegetación seca, resultado de las condiciones climáticas de la temporada, fue señalada por los propios brigadistas como el principal factor que dificulta el control y facilita que el incendio se reavive o se propague con rapidez hacia nuevas zonas.
Un habitante de Agua Buena difundió un mensaje en el que describía una situación distinta a la que presentaban los reportes de las autoridades, pues señalaba que, el incendio se había salido de control y que el humo impedía actuar a los propios vecinos que intentaban colaborar. Pedía al presidente municipal el envío urgente de maquinaria o apoyo adicional de bomberos y protección civil para hacer frente a las llamas que, según describía, avanzaban por ambos flancos del cerro: uno hacia Agua Buena y otro en dirección a Santa Brígida.
La emergencia mantiene activas las coordinaciones entre autoridades municipales, estatales y federales. La llegada de refuerzos anunciada para el 1 de mayo será determinante para saber si las brigadas logran contener definitivamente un fuego que, con 250 hectáreas consumidas en Agua Buena y frentes activos en varias comunidades, ha mantenido en vilo a una parte de la región Altiplano de San Luis Potosí.



