La realidad de Morena tras el anuncio de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, ahora gobernador con licencia, es mucho más compleja que un simple cierre de filas. El caso abrió una de las crisis políticas más delicadas para el oficialismo desde que llegó al poder, porque mezcla tres factores sensibles: narcotráfico, presión internacional y sucesión política rumbo a 2027.
Aunque el partido ha intentado cerrar filas bajo el discurso de soberanía nacional y falta de pruebas concluyentes, encuestas y análisis muestran que el caso ya golpea la imagen pública del movimiento.
Según una encuesta nacional realizada por GobernArte, el 46.5 por ciento de los consultados opina que los presuntos vínculos con el narcotráfico señalados por autoridades estadounidenses afectan “mucho” al partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.
En el Senado, el coordinador panista Ricardo Anaya manifestó que desde 2021 el PAN advirtió el pacto entre el poder y el crimen en el estado de Sinaloa. Y hoy ya no son rumores porque hay señalamientos graves contra funcionarios de Morena desde Estados Unidos, incluido el gobernador.
Morena en Sinaloa
La solicitud de detención provisional con fines de extradición que hace el gobierno de Estados Unidos en contra de 10 funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, entre ellos el propio Rocha Moya, tiene enorme impacto político sobre Morena en la entidad, advirtió el analista Aarón Sánchez, presidente del Colegio de Economistas de Sinaloa.
Sánchez mencionó que, en primer lugar, crece fuertemente el desprestigio de ese partido porque se muestra como promotor y defensor de quienes hicieron trato con el crimen organizado para ganar elecciones y, a cambio de ello, entregar el control de áreas sensibles económica y financieramente del gobierno estatal.
En segundo lugar, en Sinaloa, Morena prácticamente se quedó sin candidatos para el 2027, porque junto con Rocha Moya, en la solicitud de detención y extradición se incluyó también al senador Enrique Inzunza y a Juan de Dios Gámez, alcalde de Culiacán, ambos fuertemente promovidos para ser candidatos al gobierno de la entidad.
Además, sostuvo Sánchez, columnista de El Debate, también se derrumbaron las esperanzas de Imelda Castro, Teresa Guerra y Graciela Domínguez.
“En otras palabras, en este momento Morena no tiene precandidatos a la gubernatura. Tendrá que ceder la candidatura a alguno de sus partidos aliados”, aseguró el economista, quien resaltó que la poca habilidad gubernamental para administrar esta crisis política le está saliendo muy caro a Morena.
“Hoy está cayendo en la preferencia electoral. De cara al 2030 la situación seguramente se agudizará, ya que todo indica que Sinaloa es apenas el primer paso que da el gobierno de Estados Unidos en contra del narcotráfico en México”.
“Estaba afectando”
Sin embargo, para la diputada federal de Morena, Dolores Padierna, el efecto negativo hacia el movimiento ha disminuido desde el momento en que Rocha Moya tomó la decisión de pedir licencia como gobernador.
“Estaba afectando porque somos víctimas de una guerra digital y campaña de desinformación y utilizar las redes sociales como elementos de intervención ideológica y una fuerte manipulación mediática”, expresó la legisladora.
“El tema sí nos estaba desgastando. Por fortuna, Rocha Moya solicitó licencia y ha dejado de desgastar eso a nuestro movimiento”.
En las elecciones de 2027, además de la renovación de la Cámara de Diputados, los ciudadanos acudirán a las urnas para renovar 17 gubernaturas, entre ellas Sinaloa.
Con la sombra del caso Sinaloa, en su primer discurso como nueva presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel anunció el fin de semana que en su dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de ese partido, y adelantó que para las elecciones del 2027, quienes aspiren a ser candidatos, deben tener una trayectoria impecable.
Desde hoy se está configurando un 2030 que será sumamente diferente a todos los procesos electorales anteriores.”
LA VOZ DEL EXPERTO
“Esta crisis seguramente generará grietas”
“Esta guerra que se ha vivido literalmente en los últimos meses en Sinaloa va a pasar factura.
Hemos visto, por ejemplo, en las encuestas del Inegi, cómo ha incrementado, de manera sistemática, la percepción de inseguridad en Sinaloa, y si hay algo que valoran los mexicanos es precisamente la seguridad.
Esta crisis que ha vivido el estado desde hace ya varios años, incluso antes del “culiacanazo”, seguramente generará grietas, no solamente al interior de Morena, sino también en la decisión de los votantes.”
Con Información de Debate.



