El saneamiento de la presa San José volvió al centro del debate público luego de que el diputado local de Morena y presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso del Estado, Cuauhtli Fernando Badillo Moreno, presumiera recientemente gestiones ante el Gobierno Federal para intervenir el embalse, en medio de un escenario donde distintas autoridades han anunciado acciones similares desde hace meses.
El legislador difundió un video donde aseguró haber impulsado acercamientos con autoridades federales para atender la problemática ambiental de la presa; sin embargo, el tema ha generado cuestionamientos debido a que la gestión del agua y el saneamiento no forman parte directa de la comisión legislativa que encabeza.
Además, desde hace varios meses el Ayuntamiento de San Luis Potosí y el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICyT) ya habían anunciado estudios y estrategias para la recuperación del cuerpo de agua, principalmente para combatir el lirio acuático y las descargas de aguas residuales provenientes de comunidades cercanas como Escalerillas.
La presa San José representa una fuente importante de abastecimiento para la capital potosina, ya que se estima que entre el 16 y el 20 por ciento de la población recibe agua proveniente de este embalse, mientras que el resto depende principalmente de pozos.
Pese a los constantes anuncios realizados por autoridades municipales, estatales y ahora federales, el lirio acuático permanece visible en gran parte de la presa y continúan las preocupaciones sobre la contaminación derivada de descargas residuales.
Especialistas del IPICyT incluso han señalado previamente que el lirio actualmente cumple una función ambiental relevante, debido a que sus raíces ayudan a retener metales pesados presentes en el agua, por lo que el debate no sólo se centra en retirarlo, sino en definir qué ocurrirá después con los contaminantes acumulados.
Otro de los puntos que ha comenzado a generar cuestionamientos es la falta de claridad sobre quién vigila, sanciona y previene las descargas residuales que llegan a la presa, ya que hasta el momento no se han dado a conocer responsables específicos ni medidas contundentes para evitar que la contaminación continúe.
Mientras Morena intenta posicionar políticamente las acciones relacionadas con la presa San José, persiste la exigencia ciudadana para que las autoridades prioricen soluciones reales y coordinadas sobre un problema ambiental que afecta directamente el abastecimiento de agua de la capital potosina.



