Aunque en San Luis Potosí existen alrededor de mil 200 unidades de transporte urbano autorizadas, actualmente únicamente cerca de 800 camiones se encuentran en operación, situación que ha generado un déficit en el servicio y mayores tiempos de espera para usuarios de la zona metropolitana.
Así lo reconoció Margarito Terán López, representante del gremio transportista, quien señaló que el número de unidades activas resulta insuficiente para atender la demanda diaria de movilidad, principalmente en horarios de mayor afluencia y durante la temporada de lluvias, cuando los retrasos suelen intensificarse.
“El servicio no es malo, es pésimo”, declaró el dirigente, al asegurar que las deficiencias en el transporte público se han agravado durante los últimos años debido a la falta de inversión y de políticas públicas enfocadas en el fortalecimiento del sistema colectivo.
Explicó que, de acuerdo con indicadores internacionales, San Luis Potosí requeriría al menos dos mil unidades para ofrecer un servicio considerado regular, es decir, más del doble de los camiones que actualmente circulan.
Terán López añadió que la situación también está relacionada con un déficit de operadores, ya que el sector enfrenta una carencia cercana al 40 por ciento de choferes, lo que limita la capacidad de las rutas y contribuye a los retrasos.
Indicó que diversos conductores han dejado la actividad debido a factores como extensas jornadas laborales, bajos ingresos y requisitos para obtener permisos y licencias, entre ellos exámenes antidoping, evaluaciones psicométricas y procesos de capacitación especializada.
Con información de: Pulso



