Marcela Loyola
Integrantes del Comité Organizador de la Marcha del Orgullo San Luis Potosí expresamos su preocupación por los mensajes con contenido amenazante y de odio dirigidos contra personas de la población LGBTIQ+, que durante los últimos días, se han difundido a través de redes sociales.
A través de un posicionamiento, señalaron que, los mensajes emitidos desde perfiles falsos y también desde cuentas identificables, buscan intimidar, sembrar miedo y desalentar la participación de la comunidad en el espacio público.

Abundaron que, algunos de los mensajes contienen expresiones que no pueden minimizarse ni entenderse como simples opiniones cuando hacen referencia a posibles actos de violencia contra personas de la comunidad.
“Condenamos enérgicamente cualquier manifestación de odio, violencia o amenaza dirigida hacia las poblaciones LGBTIQ+. Ninguna persona debería vivir con miedo por ejercer su derecho a existir, a expresarse libremente o a participar en una manifestación pacífica”, puntualizaron.
La comunidad LGBTIQ+ aseguró que, el Orgullo no es una provocación, “es un ejercicio legítimo de derechos humanos. Es memoria de quienes abrieron camino, comunidad que sigue organizándose y resistencia frente a las violencias que aún persisten”.
Ante las amenazas, hacen un llamado a la Fiscalía General del Estado, a la Policía Cibernética, a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, al Gobierno del Estado, a los ayuntamientos involucrados y a todas las autoridades competentes para que atiendan con seriedad esta situación, investiguen los mensajes que han circulado en redes sociales y adopten las medidas necesarias para garantizar condiciones de seguridad para todas las personas que participarán en las actividades del Orgullo.
Puntualizaron que, las autoridades tienen la responsabilidad de prevenir cualquier acto de violencia, investigar posibles conductas constitutivas de delito y garantizar el ejercicio pleno de derechos fundamentales como la libertad de expresión, la libre reunión y la libre manifestación.
“Expresamos también toda nuestra solidaridad con las personas que han recibido estos mensajes. No están solas. Como comunidad rechazamos cualquier intento de intimidación y reiteramos que ninguna amenaza logrará romper los lazos de cuidado, organización y acompañamiento que hemos construido durante estos años.
Sabemos que la violencia digital también es violencia. Los discursos de odio no permanecen únicamente en las pantallas: generan miedo, buscan inhibir la participación y deterioran las condiciones para el ejercicio de derechos”, finalizaron.



