Marcela Loyola
Más de 250 comercios ubicados sobre la carretera 57, están al borde de la quiebra por el cierre del tramo de la comunidad de San Elías de Villa Hidalgo hasta el entronque de Villa de Arista, debido a que todos los vehículos y trailers los están desviando a la nueva autopista, dejándolos sin ventas.
En rueda de prensa, los comerciantes Israel Moreno dijo que, son alrededor de 50 kilómetros que están cerrando a la circulación, dejándolos sin clientes, pues sus ventas han caído hasta 70 por ciento y varios comercios ya han cerrado.
“Hace más de un mes que nos vemos afectados por la autopista de cuota que la concesionaria Meta tiene construyendo en ese tramo. La situación surge porque hace más de un mes la concesionaria tuvo un permiso para obstruir el paso libre a la carretera 57, lo obtuvo para reparar supuestamente un puente. El puente que está ubicado a la altura de San Elías, esa desviación, le servía al transportista que viene del tramo de Querétaro hacia el norte para agarrar la carretera libre, la 57”, expuso.
Los comercios desde hace un mes que, la concesionaria obtuvo el permiso y bloqueo el paso hacia la carretera libre, obligando al transportista a irse por la autopista, pagando una cuota de 310 pesos para trailers y dejando marginado al comercio, a los restaurantes, a las tiendas, a las vulcanizadoras, a todos los servicios de ese tramo, lo que comprende desde San Elías hasta el entronque Villa de Arista.
Los comerciantes denunciaron que, esta situación se hace con alevosía porque por la carretera 57 transitan más de 30 mil vehículos diarios de carga que desvían a la nueva autopista, dejando a los comercios del tramo de San Elías hasta el entronque Villa de Arista sin ventas, “nos vemos afectados en un 60-70 por ciento en nuestros ingresos, en nuestras ventas. Al día de hoy hay señoras, señores, jóvenes, que ya sus negocios están a punto de quebrar. Hay negocios del día que a un mes ya no pueden soportar esta marginación económica, esta marginación social porque todo el tráfico está obligado a pasar por la autopista”.
Los afectados piden la intervención de las autoridades estatales y federales, pues han tratado de acercarse a Meta y no hay solución, y aunque el permiso de cierre es por tres meses temen que se extienda, por lo que exigen una entrada alterna.



