La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha presentado oficialmente el concurso tecnológico Orbital Clarity Challenge, un certamen global que busca dar solución a uno de los mayores desafíos en la navegación espacial actual: la imprecisión en el cálculo de órbitas dentro de la órbita baja de la Tierra. La iniciativa cuenta con una bolsa total de 500,000 dólares en premios para financiar las propuestas de innovación técnica más viables.
El objetivo central del desafío es desarrollar herramientas compactas, de bajo costo y de bajo consumo energético que sean capaces de medir con alta precisión la densidad de la termosfera terrestre. La variabilidad en la densidad de esta capa superior de la atmósfera es el factor determinante en la resistencia atmosférica (drag), una fuerza que altera de manera constante la velocidad y trayectoria de los satélites artificiales y fragmentos de basura espacial.
📲 ¡Entérate al momento! Únete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las noticias más importantes directo en tu celular. ✅ https://whatsapp.com/channel/0029VankAjrEgGfFSMCatY1i
En la actualidad, las fluctuaciones imprevistas en la actividad solar calientan la termosfera, provocando que esta se expanda y genere mayor fricción sobre los objetos en órbita. Esta falta de datos en tiempo real sobre la densidad atmosférica dificulta la predicción exacta de la trayectoria de los satélites, incrementando el riesgo de colisiones en un entorno orbital cada vez más congestionado por mega-constelaciones comerciales.
El Orbital Clarity Challenge está dirigido a ingenieros, universidades, empresas de tecnología y desarrolladores independientes de todo el mundo. Las soluciones seleccionadas permitirán a las agencias espaciales y operadores privados optimizar el uso de combustible en maniobras de evasión, prolongar la vida útil de las misiones y prevenir incidentes catastróficos que pongan en peligro la infraestructura de telecomunicaciones global.
Con esta convocatoria, la NASA refuerza su estrategia de innovación abierta para acelerar el desarrollo de tecnologías críticas que garanticen la sostenibilidad y seguridad del espacio cercano. Las propuestas ganadoras no solo recibirán apoyo financiero, sino que podrían integrarse en futuras misiones de validación tecnológica a bordo de satélites de prueba.
Con información de la NASA



