València y su área metropolitana, que incluye a muchas de las poblaciones que sufrieron la dana de octubre de 2024 (que provocó 232 muertos) han sufrido una noche y madrugada de pesadilla por una tromba de agua que colapsó la capital y provocó inundaciones en ciudades como Torrent. Fue de tal intensidad que durante un tiempo se suspendieron los vuelos en el aeropuerto de València, se paralizó totalmente la red de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (metro), se generaron problemas graves en cercanías, se colapsó el acceso a la capital, se aplazó el partido entre el Levante y el Athletic de Bilbao y provocó que vecinos de las poblaciones del barranco del Poyo temieran que el caudal se desbordara y provocara una tragedia similar a la de hace ahora casi dos años. La agencia Aemet había lanzado un aviso naranja desde hacía días y la Generalitat Valenciana lanzó ayer noche el ES-Alert cuando la tromba de agua había colapsado València y los alrededores.
El episodio fue especialmente intenso en algunos puntos del área metropolitana. En Torrent llegaron a registrarse 95,8 litros por metro cuadrado hasta las 22.00 horas, de los que 71 cayeron en apenas media hora, una intensidad que AVAMET calificó de “más que torrencial”. En Chiva se alcanzaron 96,2 litros, mientras que Montserrat acumuló 83,6; l’Eliana, 83,4; Alboraia, 79,4, y València, 70,2. Durante la noche, algunos registros de la red de AVAMET superaron incluso los 100 litros por metro cuadrado.
La lluvia convirtió durante horas algunas de las principales vías de acceso a la capital en auténticos puntos negros. El baipás, la CV-35 y las autovías A-3 y A-7 quedaron seriamente afectadas por la intensidad de las precipitaciones y la falta de visibilidad. Miles de conductores avanzaron con enormes dificultades y la Policía Local mantuvo cerrados numerosos túneles de València y su área metropolitana por el riesgo de inundación. También Metrovalencia sufrió interrupciones y retrasos en varias líneas.
La situación llevó a Emergencias de la Generalitat a activar poco antes de las diez de la noche la situación 1 del Plan Especial de Inundaciones. La medida se adoptó ante las inundaciones localizadas que podían ser controladas con los medios disponibles en las zonas afectadas. Al mismo tiempo se activó la preemergencia hidrológica de nivel amarillo en varias zonas, entre ellas los barrancos del Poyo-Saleta, el Baix Túria y el Carraixet-Calderona.
Pero el episodio volvió a colocar el barranco del Poyo en el centro de todas las miradas. En Torrent, Paiporta y Aldaia, municipios duramente castigados por la dana de octubre de 2024, los vecinos contemplaron con inquietud cómo la lluvia caía con una intensidad extraordinaria. En Paiporta y Aldaia se registraron alrededor de 60 litros por metro cuadrado en una hora. No hubo desbordamientos de barrancos ni daños materiales de consideración, pero sí volvió a aparecer un sentimiento que parecía enterrado bajo casi dos años de distancia: el miedo.
En Torrent, la situación fue especialmente complicada. La tromba provocó inundaciones en algunas viviendas y obligó a desalojar a quince personas de un establecimiento de comida rápida, según explicó la alcaldesa, Amparo Folgado. Los servicios de emergencia tuvieron que atender además a conductores y peatones afectados por el agua. Pese a la intensidad de las precipitaciones, durante la noche no se informó de daños personales graves.
La Generalitat envió a las 22.08 horas el ES-Alert a los teléfonos móviles de la provincia de Valencia para advertir del riesgo de inundación. El mensaje recomendaba evitar desplazamientos, alejarse de cauces y barrancos, respetar los cortes de tráfico y subir a plantas superiores si aumentaba el nivel del agua. El momento elegido para enviar la alerta, sin embargo, volvió a generar críticas: el aviso llegó cuando la lluvia ya había provocado importantes problemas de movilidad y había inundado distintos puntos de València y su área metropolitana.
La intensidad de la tormenta también obligó a cerrar el aeropuerto de València, en Manises, después de que el agua afectara a sus instalaciones. Hasta ese momento se habían desviado dos vuelos. El partido Levante-Athletic, que debía comenzar a las 21.30 horas, tuvo que ser aplazado por las condiciones meteorológicas y el estado del terreno de juego.
El balance de Emergencias permite hacerse una idea de la dimensión del episodio. Hasta las once de la noche se habían gestionado 478 incidentes relacionados con las lluvias en la provincia de Valencia. De ellos, 214 correspondían a València capital, 45 a Torrent, 22 a l’Eliana, 16 a la Pobla de Vallbona, otros 16 a Moncada y 14 a San Antonio de Benagéber. La mayoría estaban relacionados con acumulaciones de agua, filtraciones, problemas de circulación y daños materiales.
Los bomberos del Consorcio Provincial también multiplicaron sus intervenciones. Desde las ocho de la tarde habían realizado más de sesenta servicios, principalmente por incendios provocados por rayos, vehículos bloqueados, rescate de conductores y comprobaciones en puentes y otros puntos inundados. Hasta ese momento no constaban daños personales graves relacionados con el episodio.
La noche dejó también imágenes de una tormenta extraordinariamente activa, con numerosos rayos, fuertes rachas de viento —de hasta 100 kilómetros por hora en algunos puntos— y acumulaciones superiores a los 50 litros por metro cuadrado en numerosas poblaciones de l’Horta y comarcas próximas a València. En algunos observatorios se superaron los 100 litros, con registros de 106 litros en l’Eliana y 102,4 en Chiva-Calicanto.
El episodio, no obstante, no termina con el amanecer. Aemet mantiene para este jueves el aviso naranja en el litoral sur de Valencia y el litoral de Alicante por precipitaciones que pueden dejar 60 litros por metro cuadrado en una hora y acumulados superiores a 120 litros en doce horas. La previsión contempla incluso que esos 120 litros puedan concentrarse en apenas dos o tres horas. El aviso naranja permanecerá activo hasta las tres de la tarde y posteriormente se establecerá el nivel amarillo hasta las ocho de la tarde, con riesgo de lluvias de hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora y tormentas acompañadas de granizo.
La previsión ha llevado a varios municipios a suspender las clases. Carcaixent, l’Alcúdia, Bétera y Alberic han adoptado esta medida, al igual que València en los centros educativos de las pedanías del sur. En Elx, Orihuela y Santa Pola también han suspendido la actividad docente.
Con información de La Vanguardia



