Marcela Loyola
En lo que va del año la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), ha prestado más de 11 mil servicios a la comunidad universitaria y más de 4 mil servicios a población general por temas de salud mental, reveló el rector Alejandro Zermeño Guerra.
Lo anterior, luego de un incidente con un joven estudiante al interior de la zona universitaria, en las instalaciones de la Facultad de Ingeniería.
Zermeño Guerra dijo que, la atención psicológica ha sido permanente durante todo el año y no solo a raíz de los hechos lamentables recientes, y que los servicios de atención que se tienen en todas las facultades han estado funcionando y trabajando.
“Son hechos lamentables, esperamos que ya no se repita, pero sí hay atención, acceso a la atención en toda la comunidad universitaria”, aseguró.
Respecto al protocolo de salud mental, el rector explicó que, ya fue presentado ante el Consejo Directivo Universitario (CDU), el cual fue elaborado por instancias capacitadas como Psicología, el área de psiquiatría de la Facultad de Medicina, antropología, ciencias sociales y leyes, como parte de un compromiso con el Gobierno Federal a través de la SEP y la Dirección General de Educación Superior.
Indicó que, la UASLP ha sido de las universidades que más ha cumplido con la presentación de estos protocolos y que fue muy bien recibido a nivel nacional, al grado de que otras universidades han solicitado poder replicarlo.
Añadió que, para su elaboración se realizó una serie muy amplia de encuestas a la comunidad estudiantil, docente y trabajadora, y que los resultados del diagnóstico serán públicos.
Sobre la detección de casos de depresión, Alejandro Zermeño reconoció que, en cada examen de admisión se detectan casos y se atienden, aunque aclaró que la atención no puede ser obligatoria.
“Si nosotros detectamos a una persona que tiene depresión y le acercamos el servicio, tienen tutores, las facultades tienen servicios de atención psicológica y se les ofrece el servicio, pero no puedo obligar a ninguna persona universitaria a que lleve a cabo la atención. Ellos pueden negarse a ser atendidos”, aclaró.
Añadió que, por inclusión no se puede restringir el ingreso a la universidad a una persona con depresión, sino orientarla a recibir tratamiento, al igual que no se podría negar el acceso por otras condiciones de salud.
“Esta es una responsabilidad compartida. Nosotros como institución educativa tratamos de detectar a los jóvenes en cuanto entran y ofrecerles la atención, pero el joven está en la familia el resto de los años”, indicó.
Sobre la filtración de fotografías de los lamentables sucesos, Zermeño Guerra dijo que, se solicitó a la prensa bajar las imágenes por considerar que revictimizaba, pero como prácticamente imposible detectar el origen no habrá sanciones. Y tampoco han detectado bullying o alguna situación relacionada como responsable de los hechos, aunque no descartó que pudiera haber ocurrido.



