La fecundidad en México mantiene una tendencia descendente y el promedio de hijos por mujer habría pasado de 1.9 a 1.2 en un periodo de cinco años, de acuerdo con los datos abordados por UnoTV en un reporte sobre los cambios demográficos del país.
La reducción de la fecundidad significa que las familias tienen, en promedio, menos hijos que en generaciones anteriores. Esta transformación demográfica tiene efectos sobre la estructura de la población y modifica las necesidades futuras en materia de educación, salud, empleo, vivienda y sistemas de pensiones.
Entre los factores relacionados con la disminución se encuentran el incremento en el costo de vida, los cambios en las decisiones familiares, una mayor participación de las mujeres en la educación y el mercado laboral y el retraso en la edad para tener hijos.
La tendencia no se presenta de la misma manera en todas las regiones del país. Existen diferencias entre entidades y entre zonas urbanas y rurales, por lo que los cambios en la fecundidad deben analizarse considerando las condiciones económicas y sociales de cada población.
Uno de los efectos a largo plazo es el envejecimiento de la población. Conforme disminuye el número de nacimientos y aumenta la esperanza de vida, la proporción de adultos mayores crece frente a la población infantil y juvenil.
El fenómeno también plantea retos para las próximas décadas, ya que una menor cantidad de nacimientos puede modificar el tamaño de la población en edad laboral y aumentar la presión sobre los sistemas de seguridad social y atención a las personas mayores.
Con Información de: UnoTV



