El IMSS inició una auditoría clínica colegiada e independiente para determinar si las infecciones detectadas en recién nacidos de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente estuvieron relacionadas con los fallecimientos, informó su director general, Zoé Robledo.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Robledo explicó que el análisis revisará expediente por expediente con la participación de neonatólogos, infectólogos y epidemiólogos, sin intervención del IMSS en las conclusiones.
La auditoría busca establecer cuatro aspectos: si hubo una infección asociada a la atención médica, si esta causó o contribuyó al fallecimiento, si existieron fallas prevenibles y cuál fue el origen de esas fallas.
Además, todos los microorganismos identificados serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre), con el objetivo de determinar su procedencia y su relación con los casos investigados.
Robledo señaló que algunos de los casos corresponden a meses anteriores, incluidos mayo, junio y julio, por lo que se revisarán todos los expedientes que sean necesarios.
Precisó que la inscripción de una bacteria en un certificado de defunción no significa por sí misma que haya sido la causa del fallecimiento.
En Jalisco, agregó, el grupo responsable de la auditoría viajará esta semana a Guadalajara y acordó con las familias que ellas recibirán primero los resultados.
También se designará a un responsable del IMSS para acompañarlas y mantenerlas informadas sobre los avances.
Al mismo tiempo, la Secretaría de Salud puso en marcha un Comando operativo del sector para la seguridad de los pacientes en unidades de cuidados intensivos neonatales, que revisará las unidades del país bajo una misma metodología.
El operativo comenzó en la unidad de Jalisco y contempla verificar las infecciones registradas, los microorganismos identificados y el uso de antibióticos, además de prácticas relacionadas con lavado de manos, cuidado de catéteres, limpieza, agua, drenajes y la cantidad de personal asignado a cada bebé.
Robledo aclaró que este mecanismo busca detectar fallas en los procesos de atención y prevención de infecciones, no señalar responsables; también explicó que se invitó a participar al ISSSTE, IMSS-Bienestar y hospitales privados.
El director del IMSS detalló que la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital de Gineco Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente es de tercer nivel y cuenta con 32 cunas de calor radiante, por lo que recibe a los recién nacidos más graves de la región, incluidos bebés prematuros y con bajo peso.
En lo que va del año, indicó, en ese hospital han nacido 2 mil 695 bebés y 552 ingresaron a terapia intensiva neonatal.
Robledo sostuvo que la investigación clínica será independiente de las indagatorias que realizan otras autoridades, incluida la Fiscalía General de la República (FGR) por las denuncias presentadas, y que el objetivo es determinar en qué casos la presencia de una bacteria tuvo relación causal con el fallecimiento y si existieron factores que pudieron prevenirse.
Con información de: Aristegui Noticias



