El gobierno de Francia comenzó a adoptar medidas para reducir la tensión con los estudiantes que mantienen movilizaciones en distintas ciudades del país, en medio de protestas por las condiciones de las escuelas y la falta de recursos para el sector educativo.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reconoció que el malestar de los jóvenes tiene causas concretas y aseguró que el gobierno presentará las primeras decisiones para atender sus demandas a finales de octubre.
Entre las medidas anunciadas se encuentra la suspensión del uso de granadas aturdidoras por parte de la policía durante las movilizaciones estudiantiles, después de los cuestionamientos generados por enfrentamientos entre agentes y manifestantes.
Las protestas se han extendido durante más de dos semanas y han involucrado a estudiantes de secundaria, profesores, sindicatos y otros sectores. Las principales demandas están relacionadas con una mayor inversión educativa, mejores condiciones en los planteles, contratación de personal y reducción de las desigualdades.
De acuerdo con cifras citadas por medios franceses, cientos de miles de personas han participado en las movilizaciones realizadas en diferentes ciudades. El Ministerio del Interior reportó una cifra menor que la proporcionada por organizaciones sindicales.
El conflicto también ha provocado afectaciones en los centros educativos. Más de 500 escuelas han cerrado y decenas de planteles presentan daños que han impedido que miles de estudiantes continúen con clases presenciales.
Lecornu afirmó que el gobierno escuchará las demandas de los jóvenes y buscará presentar respuestas concretas. Al mismo tiempo, las autoridades mantienen investigaciones sobre diversos incidentes registrados durante las protestas y el uso de la fuerza policial.
Con información de: Yahoo Noticias, Reuters y EFE.



