Una riña en el centro penitenciario El Castillo, en Mazatlán, Sinaloa, dejó nueve personas privadas de la libertad y un niño de dos años muertos, además de 16 internos lesionados, informó la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Tras el enfrentamiento, las autoridades desplegaron un operativo de seguridad y suspendieron las visitas familiares hasta nuevo aviso.
De acuerdo con el secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Sinuhé Téllez López, el reporte se recibió alrededor de las 11:00 horas del jueves, durante el horario de visita. Un aviso interno alertó al Centro de Control, Cómputo y Comando sobre detonaciones de arma de fuego en el interior del centro penitenciario.
Al lugar acudieron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Policía Estatal, además de personal de emergencia. También se registró el sobrevuelo de un helicóptero de la Marina mientras familiares de los internos se congregaban afuera del penal para solicitar información sobre lo ocurrido.
En un primer momento circularon versiones sobre una posible irrupción de personas armadas desde el exterior; sin embargo, el secretario de Seguridad estatal descartó esa hipótesis y señaló que, de acuerdo con el reporte de la dirección del centro penitenciario, los hechos correspondieron a una riña dentro de la cárcel.
Durante la revisión del inmueble, las autoridades localizaron dos armas calibre 9 milímetros que presuntamente fueron utilizadas en el enfrentamiento. Hasta el cierre del reporte, no se había precisado cómo ingresaron al penal. La Fiscalía General del Estado quedó a cargo de las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.
El presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Óscar Loza Ochoa, informó que el niño fallecido se encontraba de visita con su padre, quien está recluido en el centro penitenciario. Personal de Trabajo Social se comunicó con los familiares de las víctimas, mientras los internos lesionados recibieron atención médica.
Las visitas familiares permanecieron suspendidas como medida preventiva para proteger a las personas privadas de la libertad, al personal del centro y a sus familiares. Las autoridades señalaron que el penal se encontraba bajo control y que continuarían las diligencias correspondientes.
Con información de: La Jornada



