La crisis por la calidad y el suministro de agua en la zona metropolitana de Guadalajara provocó nuevas críticas al proyecto de un acueducto que conectaría la presa de El Zapotillo con la ciudad. El Movimiento Colonias Unidas por el Agua pidió mayor transparencia y cuestionó que empresas transnacionales hayan manifestado interés en la obra antes de que se abra públicamente el proceso de licitación.
Ángel Mejía Suárez, representante del colectivo, señaló que la movilización del domingo 11 de octubre respondió a años de inconformidad por el servicio y a denuncias sobre la calidad del agua. Citó cifras de la Universidad de Guadalajara que estiman más de 24 mil participantes en la marcha, frente a los 10 mil reportados oficialmente por el gobierno estatal.
El activista afirmó que habitantes de más de 600 colonias han reportado problemas con el agua y expresó dudas por una mejoría en su calidad que, según dijo, se presentó pocos días antes de la protesta. Aclaró que cualquier sospecha sobre una posible acción deliberada tendría que investigarse y comprobarse.
Mejía también cuestionó la falta de información sobre las empresas interesadas en el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, que se plantea bajo un esquema de construcción, mantenimiento, rehabilitación y operación a cargo de una empresa privada. Consideró que, por tratarse del suministro de un recurso esencial, las autoridades deben explicar las condiciones del proyecto y garantizar que el acceso al agua se mantenga como un derecho humano.
Sobre la infraestructura para llevar agua de la presa El Zapotillo a Guadalajara, el representante señaló que la conexión con la ciudad continúa pendiente, pese a que la obra federal fue concluida. Por ello, pidió la intervención del gobierno federal y mayor supervisión de los trabajos y decisiones de las autoridades estatales.
Con información de: Aristegui Noticias.



