La NASA puso en marcha un proyecto para investigar una abertura en la superficie de la Luna que podría conducir a una cueva subterránea formada por antiguos flujos de lava. El estudio se centra en una cavidad de la región de las colinas de Marius, identificada mediante observaciones orbitales, que podría ofrecer información sobre la estructura geológica del satélite natural.
La investigación, conocida como GIMLI —siglas en inglés de Instrumentos Geofísicos para la Investigación del Pozo Lunar de Marius—, busca determinar qué hay debajo de la abertura y si existe una cavidad que se extienda más allá del agujero visible. Para ello, se contempla el uso de instrumentos capaces de estudiar el subsuelo sin depender únicamente de imágenes tomadas desde la órbita.
Las cuevas lunares podrían ser útiles para futuras misiones tripuladas porque la roca que las rodea ofrecería protección frente a la radiación, los cambios extremos de temperatura y los impactos de micrometeoritos. También podrían ayudar a los científicos a estudiar la historia volcánica de la Luna y las características de su subsuelo.
No obstante, todavía es necesario confirmar la extensión, estabilidad y condiciones internas de la posible cavidad antes de determinar si podría utilizarse como refugio. La investigación forma parte de los esfuerzos por identificar lugares que faciliten la permanencia de astronautas en la superficie lunar.
Con información de: National Geographic España.



