Marcela Loyola
Un grupo de ciudadanos tomó las instalaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) para exigir la renuncia de su presidenta, Giovanna Itzel Argüelles Moreno, y de la visitadora Begoña Castillo, a quienes acusan de emitir resoluciones con presuntos sesgos políticos en lugar de atender a las víctimas.
Las y los inconformes advirtieron que no liberarán las instalaciones hasta que ambas funcionarias presenten sus renuncias. La protesta se produjo después de la emisión de la recomendación 10/2026, que, según señalaron, fue dirigida a favor de un diputado local en apenas seis meses, mientras que otras quejas ciudadanas llevan años sin resolverse.
Los manifestantes también reclamaron la falta de atención a las demandas de madres buscadoras, personas que consideran inocentes y que permanecen encarceladas, así como víctimas de discriminación que, afirmaron, llevan años sin acceso a la justicia.
Entre las activistas que participaron en la toma se encuentra Catalina Torres Cuevas, quien criticó el funcionamiento de la comisión y sostuvo que se ha convertido en una instancia de recepción de trámites oficiales que evade su responsabilidad ante presuntos abusos de autoridad y casos de violencia institucional.
Los inconformes insistieron en que mantendrán la protesta hasta obtener una respuesta a sus exigencias.



