La temporada de influenza 2026-2027 comenzó antes de lo habitual en Estados Unidos, con un incremento temprano de casos en la costa oeste y preocupación entre especialistas por una mutación genética del virus H1N1 que podría reducir parcialmente la respuesta inmunitaria.
De acuerdo con información difundida por CNN, el aumento de la actividad gripal se ha observado principalmente en estados como California, Arizona, Hawái y Nevada, así como en la región de Seattle, donde los niveles recientes de influenza se asemejaban a los que normalmente se registran durante enero.
El especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Washington, Alex Greninger, señaló que la temporada comenzó aproximadamente dos meses y medio antes de lo esperado. Durante la semana previa al reporte publicado el 22 de octubre, la proporción de pruebas positivas para influenza alcanzó el 10 por ciento o más en la región occidental.
Sin embargo, el incremento todavía no representa una epidemia generalizada en todo el país. Los datos de vigilancia de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), correspondientes a la semana que concluyó el 10 de octubre, indicaban que la actividad gripal nacional permanecía en niveles bajos, aunque la región occidental registraba los indicadores más elevados.
Vigilan mutación genética del H1N1
Uno de los principales focos de atención es una variante del virus H1N1 que presenta la mutación genética G155E. Según los reportes citados por CNN, esta variante, identificada en muestras procedentes de Asia, ha ganado presencia en los análisis realizados por el laboratorio de Greninger.
El cambio genético podría permitir que el virus evada parcialmente las defensas inmunitarias desarrolladas por infecciones anteriores o por la vacunación. No obstante, los especialistas advierten que esta característica no demuestra, por sí sola, que la variante provoque cuadros más graves.
La evolución del virus y su impacto en la población deberán evaluarse durante las próximas semanas, conforme se disponga de más información epidemiológica.
El fenómeno tampoco se limita a Estados Unidos. En Japón, el incremento de contagios ha provocado el cierre de algunas escuelas y guarderías, particularmente ante los brotes registrados entre la población infantil.
Recomiendan no retrasar la vacunación
La aparición de la mutación G155E después de la selección de las cepas utilizadas para fabricar las vacunas de esta temporada ha generado dudas sobre el nivel de protección frente a la variante.
Sin embargo, esto no significa que la vacuna contra la influenza haya perdido su utilidad. La inmunización puede seguir ayudando a prevenir la enfermedad y reducir el riesgo de complicaciones, aunque el grado de protección específico frente a esta variante continúa bajo evaluación.
Los CDC recomiendan la vacunación anual contra la influenza para las personas de seis meses en adelante, salvo que existan contraindicaciones médicas. Ante el inicio anticipado de la temporada, los especialistas aconsejan no posponer innecesariamente la aplicación.
La recomendación cobra especial relevancia para niñas y niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones.
Medidas para prevenir contagios
Ante el aumento temprano de la actividad gripal, los especialistas recomiendan mantener medidas preventivas, entre ellas:
- Consultar con un profesional de la salud sobre la vacunación anual contra la influenza.
- Lavarse las manos con frecuencia y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos sucias.
- Ventilar los espacios cerrados y reducir el contacto cercano con otras personas cuando se presenten síntomas respiratorios.
- Buscar atención médica oportunamente si aparecen síntomas y se pertenece a un grupo de riesgo. Los antivirales pueden ser más eficaces cuando se administran de manera temprana, bajo indicación médica.
La influenza puede provocar fiebre, tos, dolores musculares, dolor de cabeza y cansancio intenso. La dificultad para respirar, el dolor persistente en el pecho, la confusión o un deterioro importante del estado general son señales que requieren atención médica urgente.
Incertidumbre sobre la evolución de la temporada
Los especialistas todavía no pueden determinar si la temporada 2026-2027 será más grave que las anteriores. Aunque el inicio temprano y la posible evasión parcial de la inmunidad generan preocupación, estos factores no bastan para anticipar la magnitud de los contagios o la severidad de los casos durante el invierno.
Greninger advirtió sobre la posibilidad de una segunda oleada de H1N1 durante los meses más fríos, después del primer incremento de casos. No obstante, la evolución de la temporada en enero, febrero y marzo continúa siendo incierta.
Por ahora, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica y recomiendan priorizar la vacunación y las medidas de prevención, sin generar alarma innecesaria ante un panorama que todavía está en desarrollo.
Con información de: Uno TV



