Marcela Loyola
Ante la negligencia de las autoridades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), encabezadas por el rector Alejandro Zermeño Guerra, Edgardo Hernández Contreras, ex diputado y egresado de la Facultad de Derecho de la UASLP, advirtió que, no tarda en haber otro hecho que lamentar al interior de nuestra máxima casa de estudios.
“Ya es un rosario de percances que han ocurrido dentro de las instalaciones y de las propias aulas, pasando desde suicidios hasta ataques sexuales dentro de las aulas”, reprobó ante la serie de eventos desafortunados que han ocurrido al interior de la UASLP.
Expuso que, las dimisiones de directores y diversos directivos, solo han sido “mejoralitos” para calmar la presión legal, social y estudiantil, pero la realidad es que no ha ocurrido un golpe a la mesa de gobernabilidad ni de autoridad por parte del rector que, dicho sea de paso, jamás esa investidura había estado más atacada que nunca.
Edgardo Hernández reprobó que, no se vea la participación en defensa del rector del secretario general, Federico Garza Herrera, quien por el contrario permite que Alejandro Zermeño ataje todo, pues junto con el Consejo Directivo Universitario, andan en la grilla y lo dejan solo.
Agregó que, a toda esta crisis se suman dos hechos más lamentables, la fuga de gas de la caldera que calienta las albercas y tinas de hidroterapia, del Centro Interdisciplinario de Atención Universitaria (CIAU), ocurrida el pasado 19 de octubre, en la cual estuvieron a punto de perder la vida 4 personas.
Y otro hecho más, cuando hace apenas cuatro días, en plena fogata por la noche, en el marco de un convivió estudiantil, explotó un artefacto en la Plaza del Estudiante dentro del Campus poniente, resultando con quemaduras varios jóvenes.
“Ahora que sigue, con que hecho lamentable nos vamos a despertar sabiendo que ocurrió en la UASLP. Alejandro Zermeño debe imponer su autoridad, separar de los encargos a los responsables de la seguridad interna de la UASLP, pero no parece que haya rector”, lamentó.
Abundó que, los estudiantes merecen la repetitividad de su líder, que se note que hay autoridad, respeto, rumbo, acciones contundentes, “pero más que preocuparse por la seguridad y la gobernabilidad autónoma de la Universidad, está más preocupado por una recomendación por demás absurda, de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos”.



